Qué es una acción: qué compras realmente cuando inviertes en una empresa

Lección 2 del Curso de Bolsa desde Cero GRATIS — Módulo 1: Entender la Bolsa

Lección anterior: Qué es la bolsa y cómo funciona Siguiente lección: Por qué suben y bajan las acciones

Una acción es una pequeña parte de la propiedad de una empresa.

Esa es la definición sencilla. Y, para mí, es también la que merece la pena recordar.

Cuando compras una acción no estás comprando simplemente un número que aparece en verde o rojo dentro de una aplicación. Estás adquiriendo una participación en un negocio real y te conviertes en accionista de esa compañía.

Parece una diferencia pequeña, pero cambia bastante la forma de entender la bolsa.

Detrás de una acción de Inditex, Microsoft o cualquier otra empresa cotizada hay negocios, empleados, clientes, ventas, costes, deuda, beneficios, decisiones y riesgos.

La acción es tu forma de participar económicamente en todo eso
Qué es una acción
Qué es una acción

Quédate con esta idea

Una empresa puede dividir su propiedad en acciones.

Quien posee esas acciones es accionista y tiene una participación proporcional en la compañía.

Esa participación puede darte derechos económicos, como recibir dividendos si la empresa decide repartirlos, y determinados derechos políticos, como votar en algunas decisiones societarias.

Y puedes obtener rentabilidad principalmente de dos formas: porque la acción aumenta de precio o porque la empresa distribuye dividendos.

Ninguna de las dos está garantizada.

Ahora vamos a entender qué significa realmente todo esto.

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Qué estás comprando cuando compras una acción

Imagina una empresa ficticia cuya propiedad está dividida en 1.000.000 de acciones.

Si tú posees 1.000, tienes el 0,1 % de las acciones de la compañía.

No es mucho, pero eres accionista.

Si otra persona posee 100.000, su participación es del 10 %.

La lógica es bastante sencilla:

empresa → propiedad dividida en acciones → accionistas

Cuantas más acciones poseas en relación con el total, mayor será tu participación.

A ese número total que está en circulación entre los accionistas lo vas a ver muchas veces cuando empieces a analizar empresas. Es importante porque el precio aislado de una acción cuenta bastante menos de lo que parece.

De hecho, una de las primeras trampas de principiante es pensar que una acción que cotiza a 20 € está “más barata” que otra que cotiza a 200 €.

No necesariamente.

Para comparar el tamaño que el mercado está dando a dos compañías necesitas conocer también cuántas acciones existen. Eso lo veremos con calma en la lección sobre capitalización bursátil.

De momento, quédate con esto:

una acción representa una fracción de la empresa; su precio, por sí solo, no te dice cuánto vale toda la compañía.

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Ser accionista no significa que puedas llevarte un trozo de la oficina

Aquí hay un matiz que ayuda mucho a entender qué significa ser propietario.

Si tienes el 0,1 % de una empresa, no significa que seas dueño directo del 0,1 % de cada ordenador, edificio o euro que tenga en el banco.

No puedes entrar en sus oficinas y decir:

“Ese escritorio es el mío.”

Tu propiedad se ejerce a través de las acciones y de los derechos asociados a ellas.

Es decir, tienes una participación societaria en la empresa, no la propiedad individual de cada uno de sus activos.

Puede parecer un detalle jurídico, pero evita una confusión bastante habitual cuando decimos que “comprar acciones es comprar una parte de una empresa”.

Lo es.

Pero esa propiedad tiene unas reglas.

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¿Qué derechos tienes por ser accionista?

Ser accionista puede darte derechos económicos y políticos.

Derechos económicos

El más conocido es el posible derecho a recibir dividendos.

Una empresa puede obtener beneficios y decidir qué hacer con ellos. Puede reinvertirlos, reducir deuda, comprar otras empresas, mantener el dinero en caja o repartir una parte entre sus accionistas.

Si decide repartir beneficios mediante dividendos y tienes derecho a ellos, recibirás la cantidad correspondiente a tus acciones.

Pero cuidado con una idea muy extendida:

tener acciones no significa tener un dividendo garantizado.

Hay empresas que pagan dividendos durante décadas, otras que nunca los pagan y otras que pueden reducirlos o eliminarlos.

Tenemos una lección específica para entender qué son los dividendos y cómo funcionan, así que aquí no quiero meternos todavía en fechas, rentabilidades o políticas de reparto.

Lo importante ahora es entender que el dividendo es uno de los posibles derechos económicos del accionista.

Derechos políticos

Dependiendo del tipo de acción y de las condiciones de la compañía, también puedes tener derechos como participar y votar en la junta general de accionistas o acceder a determinada información societaria.

Ahora bien, no confundamos ser propietario con dirigir la empresa.

Si tienes 20 acciones de una gran compañía cotizada, eres accionista, sí. Pero tu capacidad individual para decidir quién será el próximo CEO probablemente sea minúscula.

Y tampoco todas las acciones tienen necesariamente los mismos derechos.

Para empezar en bolsa no necesitas complicarte más que esto: una acción no es solo una apuesta sobre un precio; incorpora derechos sobre una empresa real.

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¿Cómo ganas dinero con una acción?

Hay dos formas principales.

1. La acción aumenta de precio

Imagina que compras 10 acciones a 50 €.

Has invertido 500 €.

Tiempo después cotizan a 60 €. Tus 10 acciones tienen ahora un valor de mercado de 600 €.

La diferencia es de 100 €, un 20 % sobre los 500 € iniciales, antes de considerar comisiones e impuestos.

Pero mientras no vendas, esa ganancia sigue dependiendo de lo que ocurra después con el precio.

También puede pasar lo contrario.

Si esas acciones bajan a 40 €, tu posición pasa a valer 400 €.

¿Por qué una acción pasa de 50 a 60 €, o de 50 a 40 €?

Esa pregunta merece una lección entera porque detrás hay expectativas, resultados empresariales, tipos de interés, economía, valoración y muchos otros factores.

Es precisamente lo que veremos a continuación en por qué suben y bajan las acciones.

2. La empresa reparte dividendos

Volvamos al mismo ejemplo.

Tienes 10 acciones y la compañía distribuye un dividendo de 1 € por acción.

Recibirías 10 € brutos.

Eso no significa que acabes de encontrar una máquina de generar dinero gratis. El dividendo sale económicamente de la empresa y hay bastante más que entender antes de elegir una acción únicamente porque paga mucho.

Llegaremos a ello más adelante en el curso.

Lo importante ahora es que ya puedes ver las dos grandes fuentes potenciales de rentabilidad:

revalorización de la acción + dividendos.

Y también el otro lado de la ecuación:

puedes perder dinero si el precio de tus acciones cae.

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Una buena empresa y una buena acción no son exactamente lo mismo

Esta idea quiero introducirla pronto porque más adelante va a ser importantísima.

Puedes encontrar una empresa fantástica.

Un negocio rentable, creciente, con poca deuda y productos que te encantan.

Y aun así, eso no significa automáticamente que sus acciones sean una buena inversión a cualquier precio.

Empresa y acción están relacionadas, pero no son exactamente la misma pregunta.

Una cosa es:

¿Es un buen negocio?

Otra bastante distinta:

¿Cuánto estoy pagando por participar en ese negocio?

Más adelante aprenderemos a estudiar los estados financieros de una empresa, veremos métricas como el beneficio por acción o BPA y entraremos en valoración.

Ahora sería demasiado pronto.

Primero necesitamos construir bien los cimientos.

El precio de una acción tampoco te dice si está cara o barata

Otra confusión muy típica.

Una acción vale 5 €.

Otra vale 500 €.

¿Cuál es más cara?

Con esa información no puedes saberlo.

El precio de una sola acción depende, entre otras cosas, de cómo esté dividida la propiedad de la empresa. Una compañía puede tener muchísimas acciones a un precio relativamente bajo y otra muchas menos a un precio mucho mayor.

Por eso mirar únicamente la cifra que aparece al lado del ticker puede engañarte.

La siguiente pieza para entender esto será la capitalización bursátil.

Y bastante después entraremos en algo todavía más importante: diferenciar precio y valor.

¿Qué diferencia hay entre comprar una acción y prestar dinero a una empresa?

Cuando compras una acción, aportas capital y asumes el papel de propietario.

No estás concediendo un préstamo a la empresa con una fecha concreta en la que tenga que devolverte tu dinero más unos intereses pactados.

Eso tiene consecuencias.

No existe una rentabilidad fija.

No existe una fecha en la que la empresa esté obligada a devolverte el precio que pagaste por tus acciones.

Y nadie te garantiza que dentro de cinco años puedas venderlas por más dinero.

Tu resultado dependerá de lo que ocurra con la empresa y de cómo valore el mercado esas acciones.

Por eso hablamos de renta variable.

La rentabilidad es variable.

Y el riesgo también es real.

¿Puedes perder todo el dinero invertido en una acción?

Sí.

Si compras acciones de una empresa y esta acaba destruyendo prácticamente todo su valor, la cotización puede acercarse a cero y tu inversión sufrir pérdidas enormes.

En una liquidación, además, los accionistas están detrás de los acreedores a la hora de reclamar sobre lo que quede de la compañía.

Por eso ser accionista tiene potencial de rentabilidad, pero también implica asumir riesgo empresarial.

Con acciones compradas al contado y sin utilizar apalancamiento, normalmente no puedes perder más que el capital que hayas destinado a ellas, aparte de costes e impuestos asociados.

Pero perder el 100 % de una posición ya sería un problema suficientemente grande.

Ahí entra una idea que veremos mucho más adelante: no depender demasiado de una sola empresa.

En la lección sobre cómo diversificar una cartera de acciones veremos cómo repartir riesgos sin caer en la falsa sensación de que comprar muchas acciones al azar ya equivale a estar bien diversificado.

Entonces, ¿qué deberías pensar cuando ves una acción en tu broker?

No quiero que veas esto:

AAPL — 250 $ — +1,7 %

y pienses únicamente:

“Está subiendo.”

Quiero que poco a poco empieces a hacerte otras preguntas.

¿Qué empresa hay detrás?

¿Cómo gana dinero?

¿Qué parte de ese negocio estoy comprando?

¿Cuántas acciones existen?

¿Qué derechos tengo como accionista?

¿De dónde podría salir mi rentabilidad?

¿Qué podría hacer que perdiera dinero?

¿Estoy invirtiendo o simplemente estoy comprando algo porque su gráfico está subiendo?

Este cambio de mentalidad es, para mí, una de las cosas más importantes que puede conseguir un curso de bolsa para principiantes.

El gráfico importa.

El precio importa.

Pero detrás hay una empresa.

Y cuando inviertes a largo plazo en acciones, esa empresa es el activo que realmente necesitas aprender a entender.

Por eso más adelante dedicaremos todo un módulo a aprender a leer sus números.

¿Cómo se compra una acción de verdad?

Hasta aquí he evitado explicarte botones, órdenes y plataformas a propósito.

Todavía no toca.

Para acceder al mercado necesitas un intermediario, normalmente un broker. En la lección qué es un broker y cómo funciona veremos cuál es su papel, cómo conecta tus órdenes con el mercado y qué cuestiones miraría antes de elegir uno.

Después tendrás una guía completamente práctica sobre cómo comprar acciones paso a paso.

Prefiero hacerlo así porque pulsar “Comprar” es fácil.

Entender qué estás comprando antes de pulsarlo es mucho más importante.

Cuando llegue ese momento: si quieres utilizar Freedom24, puedes abrir tu cuenta desde aquí. El enlace da acceso a la promoción vigente para nuevas cuentas cuando corresponda. Como estas promociones cambian, mira siempre las condiciones actuales y no abras una cuenta únicamente por el incentivo.

Lo que quiero que te lleves de esta lección

Si solo recuerdas una frase, que sea esta:

una acción representa una participación en una empresa real.

Cuando compras acciones te conviertes en accionista y participas proporcionalmente en la compañía.

Puedes tener derechos económicos y políticos.

Tu rentabilidad puede proceder de una subida del precio, de dividendos o de ambas cosas, pero no está garantizada.

Y el precio de una acción, visto de forma aislada, no te permite saber ni cuánto vale la empresa ni si la inversión está barata.

Con esto ya podemos hacer la siguiente pregunta lógica.

¿Por qué ese precio cambia constantemente?

Ahí empieza la siguiente lección: por qué suben y bajan las acciones.

Sigue avanzando en el Curso de Bolsa desde Cero

Si algún concepto de esta lección te ha dejado con ganas de profundizar, estas son las clases del curso que conectan mejor con lo que acabamos de ver:

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