Antes de mirar tus ETFs, quédate con esta idea
Para mí, esta es la frase que resume toda la lección:
Diversificación no significa cantidad de ETFs. Significa cantidad de riesgos realmente distintos.
Puedes tener un solo ETF con exposición a cientos o miles de empresas y estar razonablemente diversificado dentro de la renta variable.
Y puedes tener seis ETFs distintos concentrados en Estados Unidos, grandes compañías y tecnología.
El segundo inversor tiene más fondos.
No necesariamente está más diversificado.
La diversificación puede producirse en varios niveles:
- Empresas: no depender demasiado de unas pocas compañías.
- Sectores: no concentrar gran parte de la cartera en tecnología, banca, energía o cualquier otra industria.
- Geografías: repartir la exposición entre distintos países y regiones.
- Tamaños y estilos: grandes empresas, pequeñas compañías, value, growth, etc.
- Clases de activo: renta variable, renta fija y otras exposiciones que puedan comportarse de forma diferente.
Y hay un matiz importante: un ETF no es automáticamente diversificado por llevar “ETF” en el nombre. Investor.gov señala precisamente que algunos ETFs son mucho menos diversificados que otros y recomienda comprobar sus principales posiciones incluso cuando tienes varios fondos.
Un ETF tecnológico con 100 empresas sigue siendo un ETF tecnológico.
Ha reducido el riesgo de depender de una única empresa, sí.
Pero no ha eliminado la concentración sectorial.
Qué es el solapamiento entre ETFs y dónde se esconde
Dos ETFs se solapan cuando poseen parte de los mismos activos.
El caso más fácil de ver es el solapamiento entre empresas.
Imagina que tienes dos ETFs y ambos contienen NVIDIA, Apple, Microsoft y Amazon. Si compras los dos, no has añadido una segunda NVIDIA distinta. Simplemente has aumentado el peso efectivo que NVIDIA tiene en tu patrimonio.
Pero yo separaría el problema en dos niveles.
Solapamiento directo: tienes las mismas empresas varias veces
Es el más evidente.
Compras un ETF global.
Después añades otro de Estados Unidos.
Después uno ligado al Nasdaq.
Y finalmente uno tecnológico.
Los cuatro productos tienen nombres distintos y siguen índices distintos, pero pueden coincidir en muchas de sus mayores posiciones.
El ejemplo MSCI World + S&P 500 + Nasdaq 100 es especialmente útil para entenderlo.
MSCI define el MSCI World como un índice de compañías grandes y medianas de mercados desarrollados. El S&P 500 representa grandes compañías estadounidenses. Y el Nasdaq-100 agrupa 100 de las mayores empresas no financieras cotizadas en Nasdaq. Son universos diferentes, pero existe una intersección importante, especialmente alrededor de las grandes compañías estadounidenses.
Por eso una combinación como esta:
| ETF | Lo que parece que aporta | Lo que debes comprobar |
|---|---|---|
| ETF sobre MSCI World | Bolsa mundial | Ya tiene una exposición importante a EE. UU. |
| ETF sobre S&P 500 | Estados Unidos | Puede repetir muchas posiciones del MSCI World |
| ETF sobre Nasdaq-100 | Innovación/crecimiento | Puede volver a elevar las mismas grandes compañías |
| ETF tecnológico de EE. UU. | Tecnología | Puede concentrar todavía más una exposición que ya era importante |
¿Significa esto que combinar esos ETFs está mal?
No necesariamente.
Si tú quieres conscientemente sobreponderar Estados Unidos o determinadas empresas de crecimiento, puede existir una lógica.
Lo que no tendría sentido es hacerlo pensando que estás diversificando más.
Son dos decisiones completamente distintas.
Solapamiento económico: no repites exactamente las empresas, pero sí el riesgo
Este me parece todavía más interesante.
Dos ETFs pueden compartir pocas compañías y, aun así, estar expuestos a factores muy similares.
Por ejemplo, puedes tener dos fondos diferentes que estén muy concentrados en:
- empresas tecnológicas;
- compañías estadounidenses de gran capitalización;
- acciones growth;
- semiconductores;
- consumo cíclico;
- una misma región.
Aquí el nombre de las empresas cambia, pero una parte del riesgo económico sigue siendo parecida.
Por eso yo no analizaría nunca la diversificación mirando únicamente el número de posiciones.
1.000 acciones no equivalen automáticamente a 1.000 riesgos independientes.
Y tampoco confundiría esto con el riesgo divisa. Un ETF que cotiza en euros puede seguir teniendo exposición económica a otras monedas. Si esta parte todavía te genera dudas, la explico con más detalle en la lección sobre divisa del ETF y riesgo de cambio.
Cómo medir el solapamiento sin engañarte con el número de posiciones
Supongamos que dos ETFs contienen 100 empresas cada uno y comparten 50.
¿Tienen un 50 % de solapamiento?
Puede ser una primera aproximación, pero nos falta lo más importante: cuánto pesa cada empresa.
No es lo mismo compartir 50 compañías que representan un 1 % de cada ETF que compartir las diez mayores posiciones y que estas supongan una parte enorme de ambos.
Por eso me parece bastante más útil mirar el solapamiento ponderado.
Una forma sencilla de calcularlo consiste en comparar cada posición común y quedarse con el menor de sus dos pesos:
Solapamiento ponderado = suma del menor peso de cada posición compartida
Vamos con un ejemplo ficticio y deliberadamente exagerado para que se vea.
| Empresa | ETF A | ETF B | Peso solapado |
|---|---|---|---|
| Empresa Alpha | 50 % | 40 % | 40 % |
| Empresa Beta | 30 % | 10 % | 10 % |
| Empresa Gamma | 20 % | 0 % | 0 % |
| Empresa Delta | 0 % | 50 % | 0 % |
| Total | 100 % | 100 % | 50 % |
El solapamiento ponderado sería del 50 %.
Ahora imagina que tienes la mitad de tu dinero en cada ETF.
Tu exposición real sería:
- Empresa Alpha: 45 %.
- Empresa Beta: 20 %.
- Empresa Gamma: 10 %.
- Empresa Delta: 25 %.
Tienes dos ETFs.
Pero el 65 % de todo tu dinero depende únicamente de dos empresas.
Obviamente ningún ETF global real tiene una estructura tan extrema. El ejemplo sirve para enseñar algo mucho más importante: lo que importa es la cartera resultante después de mirar dentro de los fondos.
No te quedes en comparar ETF contra ETF
Este es otro error frecuente.
Puedes comprobar:
ETF A vs ETF B.
ETF A vs ETF C.
ETF B vs ETF C.
Perfecto.
Pero después tienes que reconstruir la exposición del conjunto.
Eso significa preguntarte:
¿Cuánto pesa realmente cada empresa en mi cartera después de sumar todos los ETFs?
Y lo mismo con países y sectores.
Si el 3 % de tu primer ETF está en una empresa y el 10 % de tu segundo ETF también está en ella, la pregunta relevante no es que aparezca dos veces.
La pregunta es cuánto termina representando esa empresa sobre todo tu patrimonio teniendo en cuenta cuánto dinero tienes invertido en cada ETF.
Ese análisis de transparencia sobre los activos subyacentes suele llamarse look-through.
El nombre suena más complicado que la idea.
Básicamente significa dejar de mirar la etiqueta del fondo y mirar qué tienes realmente debajo.
Solapamiento y correlación tampoco son lo mismo
Dos ETFs pueden no compartir ninguna empresa y moverse de forma muy parecida.
Y dos activos diferentes pueden tener una correlación alta durante una época y reducirla después.
La correlación te dice cómo se han comportado históricamente dos inversiones entre sí.
El solapamiento te dice cuánto estás repitiendo directamente determinadas posiciones o exposiciones.
Yo utilizaría ambas cosas para un análisis avanzado, pero no las mezclaría.
Cómo diversificar con ETFs sin convertir tu cartera en una colección de cromos
El error suele empezar antes de comprar.
Ves un ETF interesante.
Lo añades.
Después descubres otro.
También lo añades.
Unos meses después tienes siete ETFs y ya no sabes exactamente qué función cumple cada uno.
Yo haría justo lo contrario.
Primero decide qué exposición quieres
Antes de elegir el producto, pregúntate:
¿Qué quiero añadir a mi cartera que todavía no tenga?
Aquí vuelve una idea que vimos al principio del curso: muchas veces tiene más sentido elegir primero el índice y después buscar el ETF que lo replica.
Si no tienes clara esa diferencia, vuelve a la lección sobre qué es un índice bursátil y cómo funciona.
Por ejemplo, una exposición nueva podría ser:
- una región que no estaba representada;
- mercados emergentes;
- empresas de menor capitalización;
- otra clase de activo;
- un sector concreto que quieres sobreponderar conscientemente;
- un factor determinado.
No estoy diciendo que debas tener ninguna de esas cosas.
Son ejemplos de exposiciones que pueden ser diferentes.
Precisamente por eso merece la pena conocer los distintos tipos de ETFs que existen antes de empezar a acumular productos.
Dale un trabajo concreto a cada ETF
Haz un ejercicio muy sencillo.
Escribe al lado de cada ETF una frase:
“Este ETF está aquí para…”
Si no puedes terminar la frase sin repetir lo que ya hace otro fondo, tienes una pista.
Por ejemplo:
ETF A: exposición amplia a renta variable de mercados desarrollados.
Después aparece otro:
ETF B: exposición a las grandes compañías estadounidenses.
La siguiente pregunta debería ser inmediata:
¿Estoy añadiendo algo que me faltaba o simplemente estoy aumentando Estados Unidos?
Las dos respuestas pueden ser válidas.
Pero tienes que saber cuál es la tuya.
No confundas diversificación con sobreponderación
Esto es bastante común con los ETFs temáticos.
Tienes un ETF global que ya contiene grandes tecnológicas.
Después compras un Nasdaq-100.
Después un ETF de inteligencia artificial.
Después uno de semiconductores.
Quizá tu intención era diversificar.
Lo que has hecho puede ser exactamente lo contrario: aumentar conscientemente o sin darte cuenta la dependencia de una misma narrativa económica.
Si quieres hacerlo porque tienes una tesis concreta, perfecto.
Pero llámalo por su nombre.
Es una sobreponderación.
No diversificación.
Un segundo ETF debería ganarse su sitio
Esta regla me gusta bastante:
cada ETF adicional debería poder explicar qué exposición nueva aporta o qué problema concreto resuelve.
Si no puedes encontrar la respuesta, probablemente el ETF esté añadiendo más complejidad que diversificación.
Y antes de elegir entre varios productos para cubrir una exposición, utilizaría los criterios que vimos en cómo elegir un ETF paso a paso.
Mi método de 10 minutos para detectar solapamientos
No necesitas construir un modelo financiero.
Puedes hacer una primera revisión bastante buena con la ficha de cada ETF.
Si no sabes dónde encontrar toda esta información, tienes antes la lección de cómo analizar un ETF y leer su ficha.
Yo abriría cada ETF y prepararía algo parecido a esto:
| Dato | ETF 1 | ETF 2 | ETF 3 |
|---|---|---|---|
| Índice que replica | |||
| Clase de activo | |||
| Regiones principales | |||
| Sectores principales | |||
| 10 mayores posiciones | |||
| Función dentro de la estrategia | |||
| Exposición realmente nueva |
Después seguiría este orden.
1. Mira el índice.
Dos ETFs con nombres comerciales diferentes pueden estar siguiendo índices casi idénticos.
2. Compara las principales posiciones.
Si aparecen una y otra vez las mismas empresas, empieza a calcular cuánto pesan realmente en el conjunto.
3. Mira países y regiones.
No des por hecho que “World”, “Global”, “Europe” o cualquier otra palabra del nombre significa exactamente lo que imaginas.
MSCI World, por ejemplo, cubre mercados desarrollados; no incluye automáticamente todo el mercado bursátil mundial.
4. Compara los sectores.
Dos ETFs con empresas distintas pueden seguir dependiendo enormemente de tecnología, finanzas o cualquier otro sector.
5. Pregunta qué aporta cada fondo que no estuviera ya.
Esta es probablemente la columna más importante de toda la tabla.
Si la respuesta es “muy poco”, tienes que justificar por qué necesitas ese ETF.
6. Recalcula la exposición de toda la cartera.
No mires los fondos como compartimentos aislados.
Si una misma empresa aparece en tres ETFs, suma su peso teniendo en cuenta qué porcentaje de tu dinero tienes en cada uno.
7. Haz la prueba del borrado.
Imagina que eliminas uno de tus ETFs.
¿Qué exposición importante perderías?
Si la respuesta es “prácticamente ninguna”, yo revisaría seriamente qué función cumple.
No significa que tengas que venderlo.
Significa que ya has encontrado algo que merece analizarse.
Y recuerda que las posiciones de los índices cambian. El solapamiento es una fotografía, no un número grabado en piedra para siempre.
Si todavía estás comprando tus primeros ETFs
Una vez sabes qué exposición quieres y has comprobado que no estás duplicando la cartera sin querer, puedes continuar con la guía de cómo comprar ETFs paso a paso.
La plataforma que recomendamos dentro del curso para invertir en ETFs es eToro. Su página oficial de tarifas indica que no cobra comisión por las operaciones de ETF, aunque el spread de mercado sigue existiendo y conviene revisar siempre el ticket y el resto de condiciones antes de confirmar una operación.
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Qué hacer si descubres que ya tienes ETFs solapados
Lo primero: no conviertas el descubrimiento del solapamiento en una orden automática de venta.
Que dos ETFs se solapen no significa que uno tenga que desaparecer mañana.
Yo distinguiría tres situaciones.
El solapamiento era intencionado
Imagina que sabes perfectamente que tu ETF global ya tiene una exposición importante a Estados Unidos, pero quieres aumentar deliberadamente ese mercado.
Añades un ETF estadounidense.
Existe solapamiento.
Pero forma parte de tu estrategia.
En ese caso, el problema no es el solapamiento. La pregunta pasa a ser si el nivel de concentración resultante coincide realmente con lo que querías.
El solapamiento es pequeño y no cambia demasiado tu riesgo
Quizá descubres posiciones repetidas, pero su peso agregado es reducido.
No hace falta perseguir obsesivamente una cartera con cero empresas repetidas.
Eso también puede terminar complicando algo que funcionaba perfectamente.
El solapamiento es grande y ni siquiera sabías que existía
Aquí sí revisaría la estrategia.
Quizá tienes cuatro fondos y tres hacen aproximadamente el mismo trabajo.
A partir de ahí existen distintas formas de simplificar o modificar las exposiciones, pero eso ya entra directamente en la siguiente lección: cómo mantener los pesos y rebalancear una cartera.
Y cuidado con vender por impulso.
Una venta puede tener consecuencias fiscales y costes de operación. Antes de mover posiciones solo para “ordenar” la cartera, revisa la lección sobre fiscalidad de los ETFs en España y entiende qué implicaciones tendría en tu caso.
El objetivo no es tener un 0 % de solapamiento
Intentar eliminar absolutamente cualquier solapamiento tampoco me parece un buen objetivo.
Dos exposiciones amplias pueden compartir empresas.
Dos regiones pueden estar económicamente relacionadas.
Incluso inversiones diferentes pueden reaccionar juntas cuando todo el mercado entra en pánico.
La diversificación nunca elimina el riesgo.
Lo que buscas es algo bastante más razonable:
saber qué riesgos tienes, decidir cuáles quieres asumir y evitar repetirlos por accidente.
Antes de añadir cualquier ETF a tu cartera, yo me haría una pregunta:
¿Qué voy a tener después de comprarlo que no tenga ya ahora?
Si puedes responderla claramente, vas bien.
Si la respuesta es “otro ETF”, todavía no has terminado el análisis.
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← Lección anterior: DCA con ETFs: cómo invertir periódicamente
Ahora que sabes detectar cuándo varios ETFs están aportando diversificación real y cuándo simplemente se pisan entre ellos, toca juntar todas las piezas.
→ Siguiente lección: Cómo crear y rebalancear una cartera de ETFs
Ahí veremos cómo pasar de exposiciones sueltas a una estrategia coherente, definir pesos y mantenerla con el tiempo sin convertir cada movimiento del mercado en una excusa para cambiarlo todo.











