Qué son las gas fees o comisiones de red en criptomonedas

Mandar criptomonedas de una wallet a otra no es gratis. Usar una aplicación DeFi tampoco. Y hacer un swap puede costarte bastante más que simplemente enviar ETH.

Ahí entran las comisiones de red, conocidas muchas veces como gas fees.

La idea es sencilla: pagas a la blockchain por procesar una operación. Lo menos sencillo es entender por qué una transacción puede costar céntimos un día y bastante más en otro momento, por qué algunas operaciones gastan más gas que otras y, sobre todo, por qué una comisión aparentemente pequeña puede hacer que una operación deje de tener sentido.

Esta es la lección 26 del curso gratis de criptomonedas, dentro del módulo de conceptos intermedios. Si vienes siguiendo el curso en orden, antes te recomiendo tener clara la lección sobre qué son los smart contracts. Nos va a venir bien ahora, pero no voy a repetir aquí cómo funcionan.

Y después de esta lección pasaremos a qué significan APR y APY en criptomonedas.
Gas fees en criptomonedas qué son y cómo funcionan
Gas fees en criptomonedas qué son y cómo funcionan

Qué son las gas fees de verdad

Una gas fee es el coste que pagas por utilizar los recursos de una blockchain.

Cuando envías una criptomoneda, haces un swap, interactúas con una aplicación descentralizada o ejecutas cualquier otra operación on-chain, alguien tiene que comprobarla, procesarla e incluirla en la blockchain.

Eso consume recursos y ocupa un espacio que es limitado.

La comisión sirve principalmente para pagar por esos recursos, priorizar unas operaciones frente a otras y dificultar que alguien sature la red enviando millones de transacciones inútiles.

Si la terminología todavía te resulta un poco abstracta, volvería un momento a la explicación de qué es blockchain. Aquí voy a dar por entendido ese funcionamiento básico.

Hay, además, un pequeño matiz que me parece importante.

Gas fee y comisión de red se utilizan muchas veces como si fueran exactamente lo mismo, pero técnicamente no siempre lo son.

Ethereum utiliza el concepto de gas. Muchas redes compatibles con Ethereum también.

Bitcoin, en cambio, habla de transaction fees. Solana tiene su propio sistema de tarifas de transacción.

En una conversación normal puedes escuchar «gas» para referirse a casi cualquier comisión blockchain y probablemente todos entendamos de qué se está hablando. Pero si quieres entender cómo se calcula, hay que mirar las reglas de cada red.

Algo que suele confundir al empezar: necesitas la moneda de la red

Imagina que tienes USDC en Ethereum y quieres enviarlos.

No pagas el gas con USDC de forma estándar. Necesitas ETH para pagar la operación.

Si tienes USDC en Solana, normalmente necesitarás SOL.

En Polygon, la moneda utilizada para las tarifas de la red es POL.

Y así sucesivamente.

Existen wallets y aplicaciones que pueden patrocinar las tarifas o abstraer el gas para que no tengas que preocuparte directamente por la moneda nativa, pero eso no significa que el coste haya desaparecido. Alguien sigue pagando la transacción. Solana, por ejemplo, permite que una cuenta distinta del remitente actúe como pagadora de la tarifa.

Esto es especialmente importante cuando empiezas a sacar criptomonedas de un exchange y utilizas tu propia wallet de criptomonedas.

Puedes tener 1.000 USDC en una wallet y, aun así, encontrarte con que no puedes moverlos porque no tienes suficiente moneda nativa para pagar la operación.

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Cómo se calcula una gas fee

Aquí merece la pena entender Ethereum porque explica muy bien la lógica.

En Ethereum, el gas mide el trabajo computacional necesario para realizar una operación. El precio del gas suele expresarse en gwei, donde 1 gwei equivale a 0,000000001 ETH.

Una forma simplificada de verlo es:

Comisión = unidades de gas utilizadas × precio por unidad de gas

Desde EIP-1559, ese precio incluye principalmente una tarifa base determinada por la red y una tarifa de prioridad o propina que puede incentivar que la transacción sea incluida antes. La tarifa base se quema, mientras que la prioridad va al validador.

Vamos con números, porque aquí se entiende mucho mejor.

Supongamos que una transferencia utiliza 21.000 unidades de gas y que, entre tarifa base y prioridad, el coste efectivo es de 0,6 gwei.

21.000 × 0,6 = 12.600 gwei

Eso equivale a:

0,0000126 ETH

Si, solo para hacer el ejemplo, ETH cotizase a 3.000 €, estaríamos hablando de unos 0,038 €.

El precio de ETH de 3.000 € es un supuesto, no una cotización actual.

Ahora imagina una operación más compleja que utiliza 150.000 unidades de gas con ese mismo precio de 0,6 gwei.

El coste pasaría a:

150.000 × 0,6 = 90.000 gwei = 0,00009 ETH

Con nuestro ETH hipotético de 3.000 €, serían unos 0,27 €.

Mismo momento. Misma red. Mismo precio por unidad de gas.

Pero la segunda operación cuesta mucho más porque exige bastante más trabajo.

Ethereum utiliza unas 21.000 unidades de gas como referencia para una transferencia sencilla de ETH; las interacciones más complejas pueden consumir considerablemente más.

Y esto conecta directamente con la lección anterior: interactuar con un smart contract suele requerir más computación que transferir ETH de A a B.

El gas limit no es exactamente lo que vas a pagar

Otro concepto que genera bastantes dudas es el gas limit.

No significa necesariamente que vayas a gastar toda esa cantidad.

Es el máximo de gas que la transacción tiene disponible para ejecutarse. Si necesita menos, el gas que no se utiliza no se cobra como si hubiese sido consumido.

Las wallets modernas suelen hacer estas estimaciones automáticamente. Si estás empezando, yo no me pondría a modificar manualmente límites, propinas y otros parámetros salvo que sepas exactamente qué estás haciendo.

Lo importante es comprender qué representa el número que tienes delante antes de pulsar Confirmar.

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No todas las blockchains calculan las comisiones igual

Esta es una de las partes que más se simplifica cuando hablamos de gas fees en criptomonedas.

No existe una fórmula universal.

RedQué determina principalmente la comisiónMoneda utilizada
EthereumTrabajo computacional utilizado × precio del gasETH
Redes EVMModelo de gas similar a Ethereum, con particularidades de cada redToken nativo de la red
BitcoinTamaño virtual de la transacción × tarifa en sat/vBBTC
SolanaTarifa base por firmas + posible tarifa de prioridadSOL

En Bitcoin, por ejemplo, la comisión no depende directamente de si mandas 50 € o 50.000 €.

Importa el tamaño de la transacción.

Bitcoin Core expresa actualmente las tarifas en satoshis por virtual byte —sat/vB— y la demanda de espacio en los bloques hace que los usuarios compitan mediante esas tarifas.

Esto produce algo bastante contraintuitivo.

Una transacción que mueve mucho Bitcoin puede ser relativamente sencilla y barata, mientras que otra que mueve menos dinero pero necesita gastar muchas pequeñas entradas anteriores puede ocupar más espacio y terminar pagando más.

Bitcoin.org lo explica claramente: la comisión está relacionada con el tamaño de la transacción, no con la cantidad de bitcoins enviada.

En Solana el sistema vuelve a cambiar. Actualmente existe una tarifa base de 5.000 lamports por firma y puede añadirse una tarifa de prioridad. La documentación oficial también deja claro otro detalle que luego veremos: la comisión se cobra aunque una transacción procesada termine fallando.

Para mí, esta comparación es más útil que memorizar cuánto cuesta cada red.

No preguntes únicamente «¿cuánto cuesta el gas?». Primero pregunta en qué blockchain estás, qué operación vas a realizar y cómo funciona su mercado de tarifas.

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Por qué las gas fees suben y bajan

Las comisiones no tienen por qué permanecer constantes.

Piensa en el espacio de cada bloque como un recurso limitado.

Cuando hay relativamente pocos usuarios intentando utilizarlo, no necesitas pagar demasiado para conseguir sitio. Cuando muchísima gente quiere ejecutar operaciones al mismo tiempo, empieza a existir competencia por ese espacio.

Y el precio puede subir.

En Ethereum influyen dos cosas especialmente: cuánto trabajo necesita tu operación y cuánto cuesta en ese momento cada unidad de gas.

Por eso no es lo mismo hacer una transferencia sencilla que ejecutar varias operaciones a través de protocolos DeFi.

Y tampoco cuesta necesariamente lo mismo hacer exactamente esa operación hoy que mañana.

Hay una tercera variable que solemos olvidar cuando pensamos en euros: el precio de la propia criptomoneda con la que pagas el gas.

Puedes necesitar exactamente la misma cantidad de ETH para una operación y que su equivalente en euros sea diferente porque ETH ha cambiado de precio.

¿Ethereum sigue teniendo siempre unas comisiones disparatadas?

No.

Y creo que es importante actualizar esta idea porque mucha información sobre gas que sigue circulando procede de la situación de 2021-2023.

Ethereum sigue teniendo un mercado de tarifas variable y puede volver a sufrir picos cuando aumenta la demanda. Pero Dencun en 2024, Pectra en 2025 y Fusaka en 2025, junto con una mayor capacidad y el desarrollo de las capas 2, han cambiado bastante el panorama.

La propia documentación de Ethereum señalaba en mayo de 2026 que las tarifas de Mainnet habían caído muchísimo frente al periodo 2021-2023. No significa que Ethereum se haya convertido en una red de comisión fija ni que vaya a ser barata a cualquier hora para siempre. Significa que usar como referencia permanente aquellas gas fees enormes de hace unos años también es engañoso.

Además, las redes de capa 2 agrupan muchas operaciones y distribuyen parte del coste entre usuarios, permitiendo operar normalmente a costes inferiores a los de la capa 1.

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Gas fee, comisión del exchange y comisión de retirada no son lo mismo

Aquí veo una de las confusiones más importantes de toda esta lección.

Supongamos que compras 500 € de ETH en un exchange.

Puedes encontrarte con varios costes completamente distintos.

La comisión de trading es lo que cobra el exchange por ejecutar tu compra.

La comisión de red es el coste de realizar una operación en la blockchain.

Y la comisión de retirada es lo que puede cobrarte el exchange cuando mandas tus criptomonedas fuera de su plataforma. Puede estar relacionada con el coste de la blockchain, pero no tiene por qué coincidir exactamente con la tarifa pura que pagarías utilizando una wallet propia.

Por eso conviene tener clara la diferencia entre un exchange y una wallet.

De hecho, Bitvavo explica en su documentación que sus costes de retirada de criptomonedas pueden variar según la capacidad de la blockchain y que, en determinados casos, pueden ser superiores a los que pagarías desde una wallet privada debido a factores como la priorización de la operación y el mantenimiento de su infraestructura de wallets.

Me parece un buen ejemplo porque muestra por qué no deberías meter todas las comisiones cripto dentro del mismo saco.

Si todavía no tienes una plataforma para comprar criptomonedas, el exchange que recomendamos para empezar es Bitvavo. Puedes abrir una cuenta en Bitvavo desde nuestro enlace y acceder a la promoción de bienvenida vigente. La promoción puede cambiar, así que prefiero no darte una cantidad fija que pueda quedarse desactualizada.

Si estás en esa fase del curso, también tienes la explicación completa sobre qué es un exchange de criptomonedas y la guía para comprar criptomonedas paso a paso.

Lo importante para esta lección es otra cosa: comprar una criptomoneda, retirarla y moverla después on-chain pueden generar costes diferentes.

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Las cosas que comprobaría antes de aceptar una comisión

Una wallet te muestra una estimación de 3 €.

¿Es caro?

Depende.

Si estás intentando mover 25 €, esos 3 € equivalen a un 12 % del importe.

Yo no haría esa operación alegremente.

Si estás trasladando 10.000 €, los mismos 3 € representan un 0,03 %.

El coste absoluto no ha cambiado. Su impacto económico sí.

Esta es la forma que a mí me parece más útil de pensar en el gas: no preguntes solo cuánto pagas; pregunta cuánto representa respecto a la operación que estás haciendo.

Antes de confirmar una transacción, seguiría este orden:

  1. Comprueba la red. Ethereum, Arbitrum, Base, Solana, Bitcoin o cualquier otra no son intercambiables simplemente porque en ambas aparezca una criptomoneda con el mismo símbolo.
  2. Mira la comisión total en euros, no solo en gwei, sats o SOL. Las unidades nativas son importantes, pero tu decisión económica se entiende mejor cuando sabes qué porcentaje del dinero estás perdiendo en costes.
  3. Comprueba qué recibirá realmente el destinatario. Especialmente si estás retirando desde un exchange.
  4. Asegúrate de tener la moneda necesaria para pagar el gas. Tener tokens ERC-20 en Ethereum no te sirve para pagar una tarifa estándar si te has quedado sin ETH.
  5. Si no tienes prisa, compara otro momento. Las tarifas variables pueden bajar cuando disminuye la actividad.
  6. No cambies de red únicamente porque sea más barata. Ahorrarte 2 € de gas no compensa mandar fondos por una red que el destino no admite o utilizar un puente que no entiendes.

La quinta suele ahorrar dinero.

La sexta puede evitar perderlo.

Y esa diferencia importa bastante más.

Cómo pagar menos gas sin cometer un error más caro

La primera opción es también la más sencilla: esperar.

Si una red está especialmente congestionada y tu operación no es urgente, puede tener sentido volver a mirar unas horas después. Las wallets suelen estimar las tarifas antes de confirmar y herramientas como los exploradores de bloques permiten ver las condiciones de la red.

Otra posibilidad es utilizar una capa 2 de Ethereum cuando la aplicación y los activos que necesitas estén disponibles allí. Los rollups agrupan muchas operaciones y reparten parte del coste de la capa 1, reduciendo las tarifas individuales.

Pero aquí no me obsesionaría con encontrar «la blockchain más barata».

Una comisión prácticamente inexistente no convierte automáticamente una red en mejor.

También importan la seguridad, la descentralización, la liquidez, las aplicaciones disponibles, los puentes que necesitas utilizar y, sobre todo, que el destino admita esa red.

La comisión es una variable.

No es la única.

También intentaría evitar mover continuamente cantidades muy pequeñas.

Imagina que cada mes compras 50 € de una criptomoneda y retiras inmediatamente esa cantidad pagando 2 €.

Estás sacrificando un 4 % de cada aportación únicamente en esa retirada.

Después de doce meses habrás comprado 600 € y pagado 24 € en esas comisiones.

No significa que debas dejar necesariamente tus criptomonedas en un exchange. Custodia y costes son dos decisiones distintas.

Significa que merece la pena pensar en la frecuencia de las retiradas y en cuánto pesa el coste sobre cantidades pequeñas.

Si quieres profundizar en esa decisión, dentro del curso tienes también la lección sobre wallet fría frente a wallet caliente y, más adelante, veremos cómo guardar criptomonedas de forma segura.

¿Puedes pagar gas y que la transacción falle igualmente?

Sí.

Y esta es probablemente la parte más desagradable de las gas fees.

En Ethereum, una transacción que llega a ejecutarse pero revierte puede consumir gas aunque el resultado que buscabas no se produzca. Los validadores han tenido que procesar esa operación y los recursos computacionales ya se han utilizado. La documentación oficial de Ethereum especifica que la tarifa se paga aunque la transacción termine fallando.

Solana sigue una lógica similar: su documentación indica que la tarifa se descuenta antes de la ejecución y sigue cobrándose si la transacción falla.

Ojo porque esto no es exactamente lo mismo que enviar una transacción con una tarifa demasiado baja y que permanezca pendiente sin llegar a ejecutarse.

Son situaciones distintas.

Y es otra razón por la que yo tendría cuidado al tocar manualmente parámetros avanzados solo para intentar ahorrar unos céntimos.

Qué me gustaría que te quedaras de esta lección

Si solo recuerdas una idea, que sea esta:

Las gas fees son el precio de utilizar una blockchain, pero ese precio depende de la red, de la demanda y del trabajo que estás pidiendo realizar.

No son necesariamente un porcentaje del dinero que mueves.

No son lo mismo que la comisión que cobra un exchange.

No siempre son caras.

Y pagar más gas tampoco hace que una inversión sea mejor ni peor: simplemente estás pagando por utilizar unos recursos determinados de una red.

La parte práctica es sencilla.

Antes de firmar una operación, mira cuánto pagas, en qué red estás, con qué moneda se paga la comisión y cuánto representa ese coste respecto al dinero que estás moviendo.

Con eso ya vas bastante por delante de quien simplemente pulsa Confirmar.

Además, cuanto más empieces a utilizar wallets y aplicaciones on-chain, más importante se vuelve entenderlo. Ahí es donde las comisiones dejan de ser un concepto técnico y empiezan a afectar de verdad a tus decisiones.

Si quieres seguir reforzando esa base antes de avanzar, dentro del curso puedes profundizar en qué es Ethereum, los riesgos de invertir en criptomonedas y, cuando lleguemos al bloque de seguridad, en qué es una seed phrase y cómo protegerla.

Y si vas siguiendo el curso en orden, el siguiente paso es la lección 27: APR vs APY en criptomonedas: qué significan y cuál es la diferencia.