Qué es el staking de criptomonedas: cómo funciona de verdad y qué riesgos tiene

El staking de criptomonedas consiste en participar en la seguridad y el funcionamiento de una blockchain Proof of Stake poniendo tus criptomonedas en juego, directamente o delegándolas, a cambio de posibles recompensas.

Esa es la definición corta.

Ahora viene el matiz que me parece realmente importante: hacer staking no significa necesariamente bloquear tus criptomonedas, y recibir un 5 %, un 8 % o un 15 % en recompensas tampoco significa que estés ganando ese porcentaje en euros.

Son dos confusiones bastante habituales.

Y si entiendes bien estas dos ideas, ya vas por delante de buena parte de lo que se explica sobre staking en Internet.

Curso gratis de criptomonedas · Módulo 4 — Conceptos intermedios · Lección 23 de 40

← Lección anterior: Cómo analizar una criptomoneda antes de invertir → Siguiente lección: Qué es DeFi
Qué es el staking de criptomonedas y cómo funciona
Qué es el staking de criptomonedas y cómo funciona

Qué es el staking y para qué sirve realmente

Para entender el staking hay que recordar algo de lo que vimos al explicar cómo funciona una blockchain.

Una red descentralizada necesita algún mecanismo que permita decidir qué transacciones son válidas y quién puede añadir nuevos bloques sin que exista una autoridad central tomando esas decisiones.

Bitcoin utiliza Proof of Work (PoW). Los mineros compiten utilizando potencia computacional.

Por eso, aunque a veces puedas encontrar productos que prometen una rentabilidad por depositar BTC, Bitcoin no tiene staking nativo. Si te ofrecen una remuneración por tus bitcoins, merece la pena preguntar de dónde sale exactamente porque probablemente estaremos hablando de lending, un producto Earn u otro mecanismo diferente. Si esta parte todavía no la tienes clara, tienes primero la lección sobre qué es Bitcoin y cómo funciona.

Otras blockchains utilizan Proof of Stake (PoS).

En lugar de utilizar principalmente potencia computacional, utilizan capital en forma de criptomonedas como parte de su sistema de seguridad.

Los participantes que validan la red tienen algo económicamente valioso en juego. Si hacen correctamente su trabajo pueden recibir recompensas. Si incumplen determinadas reglas, algunas redes pueden penalizarlos.

Ethereum funciona actualmente de esta manera. Para ejecutar tu propio validador necesitas al menos 32 ETH, aunque puedes participar en staking con cantidades inferiores utilizando otras soluciones.

Puedes profundizar en su funcionamiento en la lección sobre qué es Ethereum.

La idea del staking, por tanto, no es que una empresa te pague intereses porque sí. Hay una función económica detrás: ayudar a asegurar una blockchain.

Y aquí aparece una diferencia importante con una cuenta remunerada bancaria.

Cuando recibes recompensas de staking normalmente las recibes en criptomonedas. Su valor sigue moviéndose con el mercado.

Puedes tener más tokens y, al mismo tiempo, tener menos dinero.

Volveremos a esto porque cambia completamente la forma en la que yo miraría cualquier rentabilidad de staking.

Relacionado Qué es el DCA en criptomonedas y cómo funciona

Cómo funciona el staking paso a paso

Simplificando bastante, una blockchain Proof of Stake tiene un conjunto de validadores encargados de participar en el consenso de la red.

Los validadores pueden proponer bloques, confirmar información y comprobar que otros participantes siguen las reglas. El diseño exacto cambia de una blockchain a otra, así que no conviene imaginar que todas funcionan exactamente igual.

Para participar, existe una cantidad de criptomonedas asociada al validador.

Ese stake funciona como un incentivo económico.

Si el validador trabaja correctamente, puede recibir recompensas. Dependiendo de la blockchain, estas pueden proceder de la emisión de nuevos tokens, de determinadas comisiones de la red o de una combinación de mecanismos.

Si se comporta de forma incorrecta, algunas redes pueden aplicar penalizaciones.

Ethereum, por ejemplo, penaliza a los validadores que no cumplen correctamente determinadas funciones y contempla el slashing para determinados comportamientos incompatibles con las reglas del protocolo. Un slashing supone la pérdida de parte del ETH puesto en staking y la salida forzosa del validador.

Pero cuidado con convertir eso en una regla universal.

No todas las redes bloquean los fondos ni todas aplican slashing de la misma forma.

Cardano es un buen ejemplo. Cuando delegas ADA, las monedas permanecen en tu wallet, puedes utilizarlas y no existe slashing sobre el ADA delegado.

Por eso me gusta más pensar en staking como poner tu participación económica al servicio del mecanismo de consenso de una red que limitarlo a la típica definición de “bloquear criptomonedas para ganar intereses”.

Es bastante más preciso.

Relacionado Cómo diversificar una cartera crypto de verdad

Las principales formas de hacer staking

No necesitas montar un servidor en casa para hacer staking.

De hecho, para la mayoría de las personas esa probablemente no será la opción más práctica.

La forma que elijas cambia bastante el control que tienes, la dificultad y los riesgos que asumes.

Forma de hacer stakingQué hacesPrincipal ventajaPrincipal pega
Validador propioEjecutas directamente la infraestructura necesariaMáximo control y relación directa con el protocoloCapital, conocimientos y mantenimiento
Delegación o poolDelegas tu participación a un validador o agrupas fondosMás accesibleDependencia del diseño y del operador
ExchangeLa plataforma gestiona el staking por tiMuy sencilloCustodia y dependencia de un tercero
Staking líquidoRecibes un token representativo de los activos en stakingMantienes más posibilidades de usar el capitalAñades riesgos de contratos inteligentes y liquidez

Ejecutar tu propio validador

Es la modalidad más cercana al funcionamiento puro del protocolo.

Tú controlas la infraestructura, las claves correspondientes y la operación del validador.

A cambio tienes que asumir la parte técnica.

En Ethereum, por ejemplo, un validador propio necesita como mínimo 32 ETH y una máquina que pueda permanecer conectada de forma estable.

No es algo imposible, pero tampoco creo que un principiante necesite empezar por aquí para entender o utilizar staking.

Delegar tus criptomonedas

Otra posibilidad es delegar tu stake a un validador.

En lugar de operar tú toda la infraestructura, permites que otro participante haga ese trabajo y recibes la parte de recompensas que corresponda según las reglas de la red.

Aquí hay que mirar cada blockchain por separado.

A veces existe un periodo de espera para retirar el staking. En otras redes tus monedas siguen completamente disponibles. También cambian las comisiones, las penalizaciones y la manera de repartir las recompensas.

Y esto conecta con algo que vimos anteriormente: dónde tienes las criptomonedas importa.

No es lo mismo mantenerlas bajo tu propia custodia que utilizar un tercero. Si todavía mezclas estos conceptos, te recomiendo repasar qué es una wallet de criptomonedas y la comparación entre exchange y wallet.

Hacer staking desde un exchange

Esta es probablemente la forma más sencilla para alguien que está empezando.

Compras una criptomoneda compatible y el exchange gestiona por detrás la parte técnica del staking.

La comodidad tiene un precio: añades al riesgo de la criptomoneda el riesgo del intermediario.

Tú no estás ejecutando el validador. Confías en que la plataforma gestione correctamente los activos, elija los validadores, distribuya las recompensas y permita las retiradas según sus condiciones.

Por eso conviene entender primero qué es un exchange de criptomonedas.

Si vas a utilizar esta vía, el exchange que nosotros recomendamos para empezar es Bitvavo. Actualmente ofrece modalidades de staking flexible y staking a plazo fijo para distintos activos compatibles. En la modalidad fija, los activos quedan indisponibles durante el periodo pactado; en la flexible existe mayor disponibilidad.

Puedes abrir tu cuenta en Bitvavo desde nuestro enlace. La promoción de bienvenida asociada al registro puede cambiar según la campaña, así que yo comprobaría las condiciones que te aparezcan antes de crear la cuenta.

Una cosa más.

Que un exchange permita hacer staking de una criptomoneda no es un motivo para comprarla.

Primero tendría que convencerme el activo. Después estudiaría si tiene sentido obtener una recompensa adicional haciendo staking.

Nunca al revés.

¿Y qué es el staking líquido?

Existe otra modalidad en la que depositas el activo en staking y recibes a cambio otro token que representa esa posición.

Esto puede permitirte seguir utilizando ese capital dentro del ecosistema cripto.

Suena fantástico.

También añade otra capa de riesgo.

Además del riesgo normal del staking aparecen contratos inteligentes, posibles problemas de liquidez, pérdida de paridad del token representativo y dependencia del protocolo. Ethereum señala expresamente estos riesgos al explicar las soluciones de liquid staking.

No voy a meterme mucho más aquí porque empezaríamos a invadir las siguientes lecciones. Cuando lleguemos a qué son los smart contracts entenderás mejor de dónde salen algunos de esos riesgos.

Y en la siguiente lección del curso entraremos directamente en qué es DeFi.

Relacionado Bitcoin como inversión a largo plazo: cuándo tiene sentido y qué tendría que salir bien

Cuánto puedes ganar haciendo staking

Aquí es donde resulta muy fácil dejarse llevar por un porcentaje.

Imagina que una criptomoneda ofrece una recompensa anual estimada del 6 %.

Puedes pensar:

“Perfecto. Si meto 1.000 €, gano 60 €.”

No necesariamente.

Las recompensas normalmente se generan en la propia criptomoneda, no en euros.

Pongamos un ejemplo completamente hipotético.

Compras 10 tokens que cotizan a 100 €. Tu posición vale 1.000 €.

Después de un año has obtenido un 6 % adicional mediante staking y tienes 10,6 tokens.

Hasta aquí, estupendo.

Pero imaginemos que la criptomoneda ahora vale 50 €.

Tus 10,6 tokens valdrían 530 €.

Has ganado un 6 % en unidades de la criptomoneda y, aun así, tu posición vale un 47 % menos en euros.

Esta es probablemente la idea más importante de toda la lección.

La rentabilidad del staking no puede analizarse separada de la inversión que estás haciendo.

Un 10 % de recompensa en un activo que pierde un 70 % de su valor no convierte esa inversión en buena.

Por eso yo no elegiría nunca una criptomoneda fijándome primero en su staking.

Miraría antes el proyecto, su utilidad, su oferta de tokens, la emisión, la seguridad, la adopción y los riesgos. Justamente ese es el proceso que trabajamos en la lección anterior sobre cómo analizar una criptomoneda antes de invertir.

Hay otro matiz.

Parte de las recompensas de algunas redes procede de emitir nuevos tokens.

Eso significa que una rentabilidad nominal elevada puede venir acompañada de una fuerte expansión de la oferta. Tener un 8 % más de tokens no implica automáticamente ser un 8 % más rico.

De nuevo, hay que mirar qué ocurre por debajo del porcentaje bonito.

Y cuando una plataforma te muestre dos métricas como APR y APY, no las mezcles. Las veremos con calma en la lección dedicada a la diferencia entre APR y APY.

Relacionado Binance en España: qué está pasando y qué haría ahora

Los riesgos del staking que yo miraría antes que la rentabilidad

El staking puede tener sentido.

Pero no es una cuenta de ahorro con criptomonedas.

Para mí, la mejor manera de analizarlo es separar los riesgos.

El primero es el precio del activo. Probablemente sea el más importante para un inversor. Puedes recibir más ETH, SOL o cualquier otra criptomoneda y perder dinero en euros si su precio cae suficientemente.

Después está la liquidez. Algunas modalidades permiten retirar cuando quieras; otras requieren periodos de bloqueo o procesos de unstaking que pueden tardar. Si necesitas vender durante una caída fuerte y tu posición todavía está bloqueada, el problema deja de ser teórico.

También existe el riesgo de slashing o penalización, aunque depende completamente de la blockchain y de la modalidad utilizada. Como hemos visto, Ethereum contempla slashing para determinadas infracciones de validadores, mientras Cardano no aplica slashing al ADA delegado.

Si haces staking mediante un exchange aparece además riesgo de contraparte y custodia. Estás confiando en una empresa para prestar el servicio y darte acceso a tus activos.

Y si utilizas pools o staking líquido puedes añadir riesgo de contratos inteligentes, operadores, liquidez o pérdida de paridad.

Por último está algo bastante menos visible: el coste de oportunidad.

Bloquear una criptomoneda durante meses para conseguir algunos puntos porcentuales adicionales puede dejar de parecer tan atractivo si durante ese tiempo pierdes flexibilidad para cambiar tu cartera.

Ninguno de estos riesgos significa que el staking sea malo.

Significa que hay que comparar la recompensa con lo que estás arriesgando para conseguirla.

Si quieres ampliar esta parte, en el curso tienes una lección completa dedicada a los riesgos de invertir en criptomonedas.

Relacionado Qué es una seed phrase y cómo protegerla de verdad

Cómo decidir si hacer staking tiene sentido para ti

Yo lo miraría exactamente en este orden:

  1. ¿Compraría igualmente esa criptomoneda aunque no tuviera staking? Si la respuesta es no, probablemente estás empezando por el incentivo equivocado.
  2. ¿Piensas mantenerla durante suficiente tiempo? Si quieres vender en cuanto cambie el mercado, un periodo de bloqueo puede molestarte bastante.
  3. ¿De dónde sale la recompensa? Protocolo, nueva emisión, comisiones, lending, una promoción del exchange… no todo lo que aparece bajo una pestaña llamada “Earn” es staking.
  4. ¿Quién controla las criptomonedas? No es lo mismo delegar desde una wallet que entregarlas a una plataforma custodial.
  5. ¿Qué te queda realmente después de comisiones, inflación del token, impuestos y riesgo? El APY grande de la pantalla es solo una pieza de la decisión.

Para mí, el primer punto es el filtro más útil.

Si una criptomoneda encaja dentro de tu estrategia y ya pensabas mantenerla a largo plazo, entonces estudiar el staking puede tener bastante sentido.

Es una forma de intentar obtener rendimiento adicional de un activo que ya querías poseer.

Pero comprar una altcoin únicamente porque ofrece un 20 % de staking me parece darle la vuelta al proceso.

Primero decides qué quieres tener.

Después decides qué hacer con ello.

Si estás construyendo una estrategia más tranquila, esta idea encaja especialmente bien con lo que explicamos sobre invertir en criptomonedas a largo plazo.

Y si utilizas un exchange, compara siempre la recompensa neta que recibes tú, no únicamente la recompensa teórica de la blockchain.

Bitvavo, por ejemplo, explica en su política de precios que la rentabilidad mostrada al usuario para sus productos de staking es la que se aplica al cliente, mientras su participación respecto al rendimiento real obtenido del protocolo puede variar.

Es un detalle que me parece mucho más útil que limitarse a buscar qué plataforma enseña el porcentaje más alto.

Cómo tributa el staking en España

Aquí prefiero ser prudente porque la fiscalidad de los criptoactivos puede complicarse muy rápido según lo que hagas exactamente.

La referencia importante en España es la consulta vinculante V1766-22 de la Dirección General de Tributos, que analizó el caso de una persona actuando directamente como validador.

La DGT calificó las recompensas estudiadas como rendimientos del capital mobiliario, integrados en la base del ahorro, y estableció que las criptomonedas recibidas deben valorarse en euros por su valor de mercado en el momento de su percepción.

Hay un matiz importante: aquella consulta estudia específicamente el staking directo de un validador.

El staking delegado, el staking a través de intermediarios y, especialmente, productos más complejos como el liquid staking pueden introducir cuestiones adicionales. Por eso no extrapolaría una consulta fiscal a cualquier producto que lleve la palabra staking en el nombre.

En la práctica, yo guardaría desde el principio un registro de las recompensas recibidas, su fecha, la cantidad de criptomoneda y su valoración en euros.

Intentar reconstruir cientos de recompensas un año después no es precisamente mi idea de pasar una buena tarde.

Con qué quiero que te quedes antes de pasar a DeFi

El staking me parece una de las ideas más interesantes que introduce Proof of Stake porque conecta dos cosas que normalmente analizamos por separado: la seguridad de una blockchain y los incentivos económicos de quienes participan en ella.

Pero no lo reduciría a “dejo mis criptomonedas y me pagan intereses”.

Eso es quedarse con la parte comercial y perderse lo importante.

Cuando haces staking tienes que entender qué red estás ayudando a asegurar, de dónde salen las recompensas, si tus activos quedan bloqueados, quién conserva la custodia, qué penalizaciones existen y cuánto riesgo adicional estás aceptando.

Y sobre todo:

no compres una criptomoneda porque tenga un APY atractivo.

Una recompensa de staking puede mejorar una inversión que ya tenía sentido.

Difícilmente va a arreglar una mala inversión.

Con esto ya tenemos la base necesaria para entrar en una de las partes más interesantes del ecosistema cripto.

La siguiente lección es qué es DeFi y cómo funcionan las finanzas descentralizadas.