Qué es una altcoin exactamente
La palabra altcoin viene de alternative coin, es decir, “moneda alternativa”.
Bitcoin fue la primera criptomoneda y todo lo que apareció después comenzó a agruparse, de una forma bastante cómoda, dentro de ese enorme cajón llamado altcoins.
Si todavía no tienes clara la base, te recomiendo volver primero a qué son las criptomonedas y cómo funcionan y a qué es Bitcoin.
Ahora viene el matiz importante.
Altcoin no es una categoría técnica. Es una etiqueta que utiliza el mercado.
Y eso explica por qué puedes encontrar definiciones ligeramente distintas.
La definición más amplia considera altcoin a cualquier criptoactivo que no sea Bitcoin. Bajo esa interpretación, Ethereum también es una altcoin. Sin embargo, es habitual que analistas, plataformas y medios separen Bitcoin y Ethereum del resto del mercado y utilicen “altcoins” para hablar de todo lo demás. Ambas formas de utilizar el término conviven actualmente.
Yo no me complicaría demasiado con la etiqueta.
Si estás estudiando qué es Ethereum, lo importante es entender Ethereum. Que alguien decida incluir ETH dentro de “altcoins” o darle una categoría propia cambia muy poco lo que realmente necesitas saber sobre el activo.
Altcoin tampoco significa necesariamente “coin”
Aquí hay otra pequeña trampa del lenguaje cripto.
Técnicamente, solemos diferenciar entre:
- Coin: activo nativo de su propia blockchain. Por ejemplo, SOL en Solana.
- Token: activo creado sobre una blockchain que ya existe. UNI, por ejemplo, funciona sobre Ethereum.
Sin embargo, en una conversación normal es bastante habitual llamar altcoins a ambos.
De hecho, esto demuestra por qué no debes analizar una inversión partiendo únicamente de la palabra “altcoin”.
Una altcoin podría ser la moneda nativa de una gran red blockchain, un token utilizado dentro de una aplicación financiera o una memecoin cuya demanda dependa casi completamente de su comunidad.
No se parecen demasiado.
Quédate con estas cuatro ideas
Bitcoin no es una altcoin.
Ethereum sí entra en la definición amplia, aunque muchas veces se analiza por separado.
Los tokens también suelen incluirse dentro del término altcoin aunque técnicamente un token y una coin no sean lo mismo.
Y las stablecoins pueden entrar en la definición más amplia, pero tienen unas características tan particulares que las veremos por separado en la siguiente lección.

Por qué existen tantas altcoins
Bitcoin demostró que era posible mantener y transferir un activo digital utilizando una red descentralizada.
A partir de ahí surgió una pregunta bastante lógica:
¿Qué más se puede hacer con esta tecnología?
Y ahí empieza buena parte de la historia de las altcoins.
Algunos proyectos intentan construir redes capaces de ejecutar aplicaciones. Otros buscan aumentar la capacidad de procesamiento, reducir determinados costes, mejorar la privacidad, conectar diferentes blockchains o crear sistemas financieros descentralizados.
También hay proyectos cuyo objetivo es mucho menos ambicioso.
Y algunos, directamente, existen alrededor de una comunidad, una narrativa o un meme.
No todas las altcoins intentan “ser mejores que Bitcoin”. Esa explicación se me queda demasiado corta.
En muchos casos están intentando hacer algo diferente.
Para entender por qué esto es posible necesitas tener claro qué es blockchain y cómo funciona. Una blockchain puede diseñarse con reglas distintas sobre cómo se validan las transacciones, cómo se emiten nuevos activos, quién participa en la red o qué aplicaciones pueden construirse encima.
Y esas decisiones tienen consecuencias.
Puedes ganar velocidad sacrificando otras características. Puedes diseñar una red muy barata que dependa de pocos validadores. Puedes crear un token con una utilidad interesante pero una distribución inicial terrible para los pequeños inversores.
En cripto casi nunca hay mejoras completamente gratis.
Hay compromisos.
Y aprender a encontrarlos es bastante más útil que memorizar cien nombres de criptomonedas.
Los principales tipos de altcoins que vas a encontrar
No existe una clasificación perfecta porque un mismo activo puede encajar en varias categorías.
Aun así, esta separación te ayuda bastante a orientarte:
| Tipo de altcoin | Para qué suele utilizarse | Ejemplos | Qué conviene entender |
|---|---|---|---|
| Monedas de redes blockchain | Pagar comisiones, participar en la red o transferir valor | SOL, ADA | Cómo funciona y quién controla la red |
| Tokens de utilidad | Acceder o participar en determinados servicios o protocolos | LINK | Si existe una demanda real del token |
| Tokens de gobernanza | Participar en decisiones de un protocolo | UNI | Cuánto poder tiene realmente el token y cómo está distribuido |
| Memecoins | Comunidad, especulación o utilidad limitada según el proyecto | DOGE, SHIB | Su enorme dependencia de narrativa, liquidez y sentimiento |
| Stablecoins | Intentar mantener un valor estable respecto a otra referencia | USDT, USDC | Reservas, emisor, mecanismo de estabilidad y riesgo de perder la paridad |
Hay más categorías y bastantes zonas grises.
No necesitas aprenderlas todas ahora.
Lo que sí quiero que veas es que decir “quiero invertir en altcoins” aporta muy poca información.
Es parecido a decir que quieres invertir en “empresas que no sean Apple”. Dentro de ese grupo podrías encontrar prácticamente de todo.
Una altcoin puede ser interesante y seguir siendo una mala inversión
Este punto me parece especialmente importante.
Proyecto y token no son exactamente lo mismo.
Puedes encontrar una tecnología útil, un protocolo con usuarios e incluso una blockchain que esté creciendo y, aun así, que su token tenga una estructura económica poco atractiva.
¿Por qué?
Porque tienes que preguntarte cómo captura valor ese token.
Puede existir mucha actividad alrededor de un proyecto sin que esa actividad genere necesariamente suficiente demanda para el activo que estás comprando.
Es una distinción que en cripto se olvida demasiado.
Una buena historia tecnológica no convierte automáticamente un token en una buena inversión.
Altcoins vs Bitcoin: las diferencias que realmente importan
Hablar de “Bitcoin frente a las altcoins” tiene una limitación evidente: estás comparando un activo concreto contra miles de activos completamente diferentes.
Aun así, hay algunas diferencias generales que merece la pena entender.
| Aspecto | Bitcoin | Altcoins |
|---|---|---|
| Qué representa | Un activo y una red concreta | Miles de proyectos diferentes |
| Objetivo | Tiene unas reglas monetarias y una propuesta muy definidas | Depende completamente del proyecto |
| Emisión | Oferta máxima programada de 21 millones de BTC | Cada proyecto establece sus propias reglas |
| Consenso | Proof of Work | Puede utilizar Proof of Stake u otros mecanismos |
| Historial | Es la criptomoneda con mayor trayectoria | Varía enormemente |
| Dependencia de equipos | El protocolo no depende de una empresa central | Algunas dependen mucho más de fundaciones, equipos o desarrolladores concretos |
| Liquidez | Muy elevada dentro del mercado cripto | Puede ir de muy elevada a prácticamente inexistente |
| Riesgo | Alto por tratarse de un criptoactivo | En muchas altcoins pequeñas puede ser considerablemente mayor |
Esto tampoco significa que Bitcoin sea bueno y las altcoins malas.
Sería una simplificación bastante pobre.
Lo que significa es que cada altcoin añade sus propias variables.
Si compras una, ya no estás asumiendo únicamente el riesgo general del mercado cripto. También estás apostando por la tecnología de ese proyecto, su economía interna, su seguridad, sus desarrolladores, su comunidad, su liquidez y, en algunos casos, hasta por que siga siendo relevante dentro de unos años.
Por eso merece la pena haber entendido antes las diferencias entre Bitcoin y Ethereum. Te da dos ejemplos muy buenos de cómo pueden construirse propuestas completamente distintas dentro del mismo ecosistema.
Por qué las altcoins pueden subir muchísimo… y caer todavía más
Aquí es donde las altcoins empiezan a llamar la atención de muchísima gente.
Ves una criptomoneda subir un 200 %, un 500 % o mucho más y es fácil pensar:
“Si encuentro la siguiente antes de que suba, ya está.”
El mercado no funciona de forma tan amable.
Especialmente entre las altcoins pequeñas, una menor capitalización, menor liquidez y una fuerte dependencia de narrativas pueden provocar movimientos muy violentos tanto hacia arriba como hacia abajo.
Y las matemáticas de las pérdidas son especialmente desagradables.
Imagina que compras una altcoin por 100 € y pierde un 80 %.
Te quedan 20 €.
Para volver de 20 € a 100 € ya no necesitas que suba un 80 %.
Necesitas una subida del 400 %.
Una caída grande cambia completamente la partida.

Que una moneda cueste 0,01 € no significa que esté barata
Este es probablemente uno de los errores más frecuentes cuando alguien empieza.
Una criptomoneda cuesta 0,10 € y Bitcoin cuesta muchísimo más.
Entonces parece lógico pensar:
“Esta puede llegar a 100 € mucho más fácilmente.”
No funciona así.
El precio de una unidad, por sí solo, te dice poquísimo.
Supongamos dos proyectos hipotéticos:
- Altcoin A: precio de 0,10 € y 100.000 millones de unidades.
- Altcoin B: precio de 1.000 € y 100.000 unidades.
La primera tendría una valoración de 10.000 millones de euros.
La segunda, de 100 millones.
La moneda de 0,10 € tendría una capitalización cien veces superior a la moneda de 1.000 €.

Por eso he dedicado una lección completa a explicar qué es la capitalización de mercado en criptomonedas. Si vas a analizar altcoins, entender este concepto te evita bastantes errores.
El suministro también puede cambiar
Y todavía hay otro detalle.
No basta con saber cuántos tokens circulan ahora.
Hay proyectos que tienen una parte importante de sus tokens reservada para equipos, inversores, fundaciones, recompensas u otros participantes y que pueden liberarlos progresivamente.
Es lo que escucharás llamar unlocks o desbloqueos de tokens.
Si aumenta considerablemente la oferta mientras la demanda no acompaña, las condiciones para el precio cambian.
No significa que cada desbloqueo provoque una caída.
Significa que necesitas conocer la estructura de oferta que hay detrás de lo que estás comprando.
La liquidez importa más de lo que parece
Una altcoin puede mostrar un precio en una pantalla y aun así ser difícil de comprar o vender en cantidades importantes sin mover ese precio.
Cuanta menos liquidez existe, más cuidado tendría.
Porque una cosa es ver que tu posición “vale” 5.000 € según la última operación y otra bastante distinta poder vender 5.000 € al precio que estás viendo.
En los proyectos pequeños, esa diferencia puede ser enorme.
Cómo miraría una altcoin antes de poner dinero
Más adelante tenemos una lección dedicada exclusivamente a cómo analizar una criptomoneda antes de invertir, así que no voy a duplicarla aquí.
Pero sí quiero dejarte un filtro inicial.
Antes de plantearte comprar una altcoin, intenta responder estas cinco preguntas.
1. ¿Qué hace realmente?
Explícalo en dos o tres frases.
Si después de investigar sigues sin entender para qué existe, yo no pondría dinero únicamente porque alguien diga que “tiene mucho potencial”.
2. ¿Por qué necesita un token?
Esta pregunta es muy buena.
Que una aplicación utilice blockchain no significa automáticamente que su token tenga que aumentar de valor.
Busca qué función cumple el activo dentro del sistema y de dónde podría salir una demanda sostenible.
3. ¿Cómo está distribuida la oferta?
Mira cuánto circula, cuánto queda por emitir y quién controla cantidades importantes.
Un proyecto en el que unas pocas carteras, el equipo o los primeros inversores concentran gran parte de los tokens tiene un riesgo diferente.
4. ¿Hay suficiente mercado para entrar y salir?
Observa dónde cotiza, qué liquidez tiene y si depende de uno o dos mercados pequeños.
El mejor proyecto del mundo sirve de poco como inversión si luego tienes problemas para vender.
5. ¿Qué tendría que salir mal?
Esta es de mis favoritas.
No analices solamente por qué puede funcionar.
Pregunta también qué podría destruir tu tesis: un fallo técnico, un competidor mejor, falta de usuarios, regulación, pérdida de desarrolladores, inflación del token, problemas de seguridad o simplemente que desaparezca la narrativa que mantenía la demanda.
La lección de cómo gestionar los riesgos de las criptomonedas profundiza precisamente en esta parte.
Porque buscar razones para comprar es fácil.
Buscar razones por las que puedes estar equivocado exige bastante más criterio.

¿Merece la pena invertir en altcoins?
Sí puede tener sentido invertir en determinadas altcoins.
Pero “es una altcoin” nunca debería ser la tesis de inversión.
El grupo es demasiado amplio.
Hay redes con una infraestructura enorme, proyectos que intentan resolver problemas interesantes, tokens cuya utilidad está todavía por demostrar y activos puramente especulativos. Analizarlos como si fueran lo mismo es una receta bastante buena para tomar decisiones malas.
Si estás empezando este curso, yo no tendría ninguna prisa por construir una cartera con diez o veinte criptomonedas.
Primero entiende qué estás comprando.
Después ya decidirás cuánto riesgo quieres asumir.
Y cuidado con otra idea muy extendida: tener muchas altcoins no significa necesariamente estar diversificado.
Puedes tener diez tokens diferentes y descubrir que todos dependen prácticamente de las mismas condiciones: liquidez abundante, apetito por el riesgo y un mercado cripto alcista.
Tienes más nombres en la cartera, pero quizá no tantos riesgos diferentes.
Cuando lleguemos a esa parte del curso veremos con calma cómo diversificar una cartera de criptomonedas.
Si quieres empezar a comprar criptomonedas
No hace falta que compres ninguna altcoin para continuar el curso.
De hecho, prefiero que primero entiendas bien lo que estás haciendo.
Cuando estés preparado, en el siguiente módulo veremos cómo empezar a invertir en criptomonedas desde cero y también qué es un exchange de criptomonedas, porque la plataforma que utilizas también forma parte de la decisión.
Para comprar criptomonedas, el exchange que recomiendo es Bitvavo.
Si decides utilizarlo, puedes abrir tu cuenta de Bitvavo desde este enlace. Al hacerlo podrás acceder a la promoción de bienvenida que esté vigente para nuevos usuarios que cumplan sus condiciones. Las promociones pueden cambiar, así que revisa siempre las condiciones actuales antes de registrarte.
La promoción está bien.
Pero no elegiría una criptomoneda porque me den un incentivo por abrir una cuenta.
Primero decide qué quieres comprar y por qué. El bonus viene después.
Con qué quiero que te quedes de esta lección
Una altcoin es, en su definición más habitual, cualquier criptoactivo diferente de Bitcoin.
Pero saber eso es solo el principio.
Lo realmente importante es entender que “altcoin” agrupa activos radicalmente distintos. No te dice si una criptomoneda tiene utilidad, si su red está descentralizada, si el token está bien distribuido, si tiene liquidez o si su valoración tiene sentido.
Y mucho menos te dice si va a subir.
Cuando alguien te enseñe una nueva altcoin, intenta cambiar la pregunta.
En lugar de:
“¿Cuánto puede subir?”
Empieza por:
“¿Qué es exactamente, para qué sirve, de dónde sale su valor y qué tendría que salir mal?”
Esa forma de pensar te va a resultar bastante más útil durante todo el curso.
Y ahora sí, podemos pasar a un tipo de criptoactivo que merece una explicación aparte: qué son las stablecoins y cómo intentan mantener un precio estable.











