Para ir al grano: una cartera no es una colección de monedas
Para mí, una cartera de criptomonedas debería poder explicarse con cinco decisiones:
- cuánto de tu dinero total quieres exponer a cripto;
- qué papel tiene cada activo que compras;
- qué peso máximo puede tener cada posición;
- cómo vas a ir entrando;
- y bajo qué condiciones vas a mantener, reducir o eliminar una posición.
Si no has decidido estas cosas, probablemente todavía no tienes una estrategia. Tienes varias criptomonedas.
No es lo mismo.
Puedes tener doce tokens diferentes y estar tremendamente concentrado. Y también puedes tener una cartera muy sencilla con dos o tres activos donde entiendas perfectamente qué riesgo estás tomando.
Yo priorizaría siempre lo segundo.
Paso 1. Decide cuánto de tu dinero total quieres tener en criptomonedas
Antes de discutir si Bitcoin debería pesar más que Ethereum o si merece la pena añadir una determinada altcoin, hay una pregunta bastante más importante:
¿Qué peso va a tener cripto dentro de todo tu patrimonio invertible?
Porque no es lo mismo tener el 5 % de tus inversiones en criptomonedas que tener el 80 %.
Aunque la cartera cripto interna fuese exactamente la misma, el riesgo que estás asumiendo sería completamente diferente.
No existe un porcentaje perfecto que pueda darte sin conocer tu situación. Depende de cuánto capital tienes, qué otras inversiones mantienes, cuándo puedes necesitar ese dinero y, sobre todo, de cuánto riesgo puedes soportar de verdad.
Y digo de verdad porque nuestra tolerancia al riesgo suele parecer enorme mientras los precios suben.
Cuando caen, curiosamente cambia bastante.
Pongamos un ejemplo completamente hipotético.
Imagina que tienes 20.000 € destinados a inversión y decides que tu exposición máxima a criptomonedas será del 10 %. Tu cartera cripto empezaría con un presupuesto de 2.000 €.
Ahora supongamos que dentro de esos 2.000 € reservas un 5 % para inversiones especialmente especulativas.
Eso son 100 €.
Si esa parte de la cartera terminase valiendo cero, el daño máximo procedente de ese bloque sería:
100 € sobre 2.000 € de cartera cripto = 5 %.
Pero sobre tus 20.000 € totales de inversión serían:
100 € sobre 20.000 € = 0,5 %.
Me gusta pensar así porque cambia bastante la conversación.
En lugar de preguntar solamente cuánto puede subir una criptomoneda, empiezas a preguntarte cuánto daño puede hacerte si estás completamente equivocado.
Si todavía estás decidiendo cuánto dinero tiene sentido destinar a este mercado, esa parte la desarrollo en cuánto invertir en criptomonedas.
Paso 2. Cada criptomoneda de tu cartera debe tener un trabajo
Aquí es donde creo que muchas carteras empiezan a torcerse.
Ves una criptomoneda interesante, la compras.
Descubres otra.
También la compras.
Alguien habla de un nuevo proyecto que tiene buena pinta.
Una tercera posición.
Y seis meses después tienes once criptomonedas y no recuerdas exactamente por qué compraste cuatro de ellas.
Yo lo haría al revés.
Primero crearía los huecos de la cartera. Después decidiría qué activo, si alguno, merece ocuparlos.
Una forma sencilla de pensarlo es separar la cartera por funciones.
Núcleo de la cartera. Aquí estarían las tesis en las que tienes más convicción y que quieres que expliquen una parte importante de tus resultados. Bitcoin y Ethereum pueden aparecer aquí en muchos planteamientos, aunque eso no significa que tengan que estar obligatoriamente en el tuyo ni que estén libres de riesgo.
Posiciones complementarias. Proyectos que añaden una tesis diferente y que has estudiado suficientemente como para justificar su presencia.
Liquidez. Puede mantenerse fuera del mercado o, en determinados planteamientos, utilizar stablecoins. Pero una stablecoin no es simplemente “dinero sin riesgo”: tiene riesgos propios que explico mejor en qué son las stablecoins.
Parte especulativa. Si quieres investigar proyectos pequeños o asumir apuestas con mucho más riesgo, yo prefiero que exista un espacio deliberadamente limitado para hacerlo.
Esto último me parece especialmente útil.
No necesitas fingir que todas tus inversiones tienen la misma calidad.
Puede haber una criptomoneda que consideres una inversión razonada y otra que reconozcas perfectamente que es una apuesta especulativa.
El problema no es necesariamente asumir una pequeña apuesta.
El problema es tratar una apuesta como si fuese el núcleo de tu patrimonio.
Y con las altcoins tendría todavía más cuidado. Algunas pueden tener proyectos muy interesantes detrás, pero el abanico de riesgos es enorme. Si quieres entender bien qué estás comprando antes de incluir ninguna, empieza por qué son las altcoins.
Paso 3. Reparte los pesos antes de enamorarte de ninguna criptomoneda
Ahora sí podemos hablar de porcentajes.
Pero con una advertencia.
No existe una distribución universal que convierta automáticamente una cartera en buena.
Que alguien escriba:
50 % Bitcoin
30 % Ethereum
15 % altcoins
5 % stablecoins
no significa que esos porcentajes sean correctos para ti.
Lo interesante no es copiar el número.
Es entender la lógica que existe detrás.
Una cartera muy sencilla podría tener únicamente una o dos tesis principales. Otra persona puede preferir construir un núcleo y dedicar una parte menor del capital a posiciones complementarias.
Por ejemplo, una estructura puramente didáctica podría ser:
| Parte de la cartera | Peso de ejemplo | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Núcleo | 65 % | Tesis principales |
| Posiciones complementarias | 20 % | Exposición a otras ideas estudiadas |
| Liquidez | 10 % | Mantener margen para futuras decisiones |
| Especulativo | 5 % | Ideas de riesgo especialmente alto |
No estoy diciendo que debas utilizar esta distribución.
Lo importante es lo que ocurre si te equivocas.
Si tienes un bloque especulativo del 5 % y desaparece, has limitado el impacto.
Si conviertes una pequeña criptomoneda de la que apenas sabes nada en el 60 % de tu cartera porque “puede hacer un x20”, el resultado depende prácticamente de una única apuesta.
Ahí ya no estás construyendo una cartera.
Estás concentrándola.
No todas las posiciones deberían pesar lo mismo
Otro error bastante habitual es comprar cinco criptomonedas y poner un 20 % en cada una porque parece ordenado.
A mí esa lógica no me convence.
Tener cinco posiciones no significa que las cinco merezcan la misma confianza ni tengan el mismo riesgo.
Una criptomoneda grande, líquida y con años de funcionamiento no representa necesariamente la misma clase de riesgo que un token pequeño que acaba de salir al mercado.
El tamaño tampoco te dice por sí solo si una criptomoneda merece la pena, pero ayuda a entender mejor dónde estás metiendo el dinero. En la siguiente lección del curso profundizaremos bastante más en la diversificación; antes puedes revisar qué significa la capitalización de mercado en criptomonedas.
Y antes de incorporar una posición nueva, yo intentaría ser capaz de contestar al menos a esto:
- ¿Qué problema intenta resolver?
- ¿Por qué este activo necesita existir?
- ¿Qué le da valor?
- ¿Quién controla o puede influir sobre su oferta?
- ¿Qué tendría que ocurrir para admitir que mi tesis era incorrecta?
Ese análisis completo lo tienes en cómo analizar una criptomoneda antes de invertir.
Si no puedes explicar por qué tienes una moneda en dos o tres frases, probablemente todavía no la entiendes lo suficiente como para darle un peso importante.
Paso 4. Escribe las reglas de la cartera antes de empezar a comprar
Esta parte parece aburrida.
Precisamente por eso me gusta.
Las decisiones que tomas antes de que haya dinero en juego suelen ser bastante más racionales que las que tomas después de ver tu cartera subir un 40 % o caer con fuerza.
No necesitas redactar un documento de veinte páginas.
Con una hoja sencilla puede bastar.
Por ejemplo:
Capital máximo en cripto: 2.000 €.
Posiciones principales: máximo X % por activo.
Posiciones especulativas: máximo X % de la cartera cripto.
Forma de entrada: aportaciones periódicas.
Revisión: una vez al mes.
Motivos para vender: la tesis deja de tener sentido, el riesgo cambia de forma importante o la posición supera los límites definidos.
Lo importante es que las reglas existan antes de que aparezca la emoción.
Decide también cómo vas a entrar
No tienes por qué invertir todo el capital reservado para cripto el primer día.
Una alternativa es repartir las compras a lo largo del tiempo utilizando DCA. No es una fórmula mágica ni garantiza que vayas a comprar más barato, pero puede ayudarte a sistematizar las aportaciones y reducir la presión de intentar encontrar “el momento perfecto”.
Te explico cómo funciona exactamente en la lección sobre DCA en criptomonedas.
También puedes combinar ambas cosas.
Por ejemplo, invertir inicialmente una parte del capital y reservar el resto para aportaciones periódicas.
Lo importante es decidirlo con una lógica, no cambiar de estrategia cada vez que aparece una vela roja en el gráfico.
Piensa en cuánto puedes perder, no solo en cuánto puedes ganar
Hay una pregunta que intentaría hacerme con cada posición:
¿Qué pasaría con mi cartera si esta criptomoneda valiese muchísimo menos dentro de un año?
Si la respuesta es “mi estrategia queda destrozada”, quizá la posición sea demasiado grande.
Ese enfoque es especialmente importante en cripto porque una cartera puede parecer razonable durante un mercado alcista y mostrar todos sus problemas cuando llega una caída seria.
En la siguiente parte del curso vamos a entrar mucho más en ello, pero tienes una lección específica sobre cómo gestionar los riesgos de las criptomonedas si quieres profundizar ya.
Paso 5. Compra y guarda la cartera sin añadir riesgos innecesarios
Una vez sabes cuánto quieres invertir, qué activos quieres tener y qué peso va a ocupar cada uno, queda ejecutar el plan.
Y aquí intentaría no complicarlo demasiado.
Necesitas un lugar donde comprar las criptomonedas y decidir después dónde quieres mantenerlas.
En este curso, el exchange que recomendamos para empezar a invertir en criptomonedas es Bitvavo. La compañía está autorizada por la AFM neerlandesa como proveedor de servicios de criptoactivos bajo MiCA. Eso no elimina el riesgo de las propias criptomonedas ni significa que debas dejar allí necesariamente todos tus activos, pero es uno de los puntos que yo revisaría al elegir una plataforma.
Puedes abrir una cuenta en Bitvavo desde este enlace.
Es un enlace de invitación: si lo utilizas, nosotros podemos recibir una comisión y tú puedes acceder a la promoción de bienvenida que esté disponible en ese momento. Las condiciones de este tipo de promociones pueden cambiar, así que yo comprobaría siempre las que aparezcan al registrarte en lugar de abrir una cuenta únicamente por el incentivo.
No necesitas comprar todo con una orden de mercado
Cuando vayas a ejecutar las compras también conviene entender qué orden estás utilizando.
Con una orden de mercado estás priorizando que la compra se ejecute. Con una orden limitada decides el precio máximo que estás dispuesto a pagar.
En activos muy líquidos la diferencia puede parecer pequeña, pero entender ambas te evitará operar a ciegas. Lo explico con ejemplos en orden limitada vs orden de mercado.
¿Dejas las criptomonedas en el exchange o las pasas a una wallet?
Esto merece una lección propia y no quiero convertir esta en un tutorial de custodia.
La idea importante es que comprar una criptomoneda y decidir cómo custodiarla son dos decisiones diferentes.
Puedes mantener activos en un exchange o utilizar una wallet bajo tu propio control. Cada opción cambia quién tiene las claves, la facilidad de uso y los riesgos que asumes.
Antes de mover fondos, yo tendría clara la diferencia entre exchange y wallet.
Y si decides utilizar autocustodia, vuelve a la guía sobre qué es una wallet de criptomonedas antes de hacer transferencias que no entiendas.
Con cripto, una cartera perfectamente diseñada puede acabar muy mal gestionada si fallas en la parte operativa.
Cómo revisaría una cartera de criptomonedas sin vivir pendiente del precio
Construir una cartera no significa decidir unos porcentajes una vez y olvidarte para siempre.
Pero tampoco creo que necesites mirarla cada quince minutos.
De hecho, para alguien que pretende invertir a largo plazo, estar observando continuamente cada movimiento del mercado puede provocar justo lo contrario de lo que buscas: más decisiones impulsivas.
Yo haría revisiones periódicas con unas pocas preguntas.
¿Sigue cada posición dentro del peso que había decidido?
Una criptomoneda puede subir mucho y pasar de representar una parte pequeña a dominar toda la cartera.
¿La tesis sigue siendo la misma?
El precio puede bajar sin que haya cambiado nada importante. Y también puede subir mientras los fundamentales se deterioran.
No confundas precio con tesis.
¿He comprado algo que no estaba en el plan?
Esta pregunta parece una tontería hasta que revisas una cartera después de varios meses.
Un token por aquí. Otro porque estaba subiendo. Otro porque todo el mundo hablaba de él.
Así aparecen muchas carteras de veinte monedas.
¿Entiendo todavía todo lo que tengo?
Si la cartera ha crecido hasta el punto de que necesitas varias horas a la semana simplemente para seguir los proyectos, quizá te hayas complicado más de lo necesario.
La simplicidad tiene bastante valor.
¿Mi exposición total a cripto sigue siendo razonable?
No revises únicamente qué porcentaje representa Bitcoin dentro de tu cartera cripto.
Mira también cuánto representa toda la cartera cripto dentro de tus inversiones.
Las dos cosas importan.
Y cuando necesites ajustar pesos, no siempre tienes que hacerlo vendiendo. A veces puedes dirigir las nuevas aportaciones hacia las posiciones que se han quedado por debajo de tu objetivo.
Una buena cartera debería sobrevivir incluso a alguna mala decisión
Para mí, esta es la idea más importante de toda la lección.
No diseñes una cartera suponiendo que vas a acertar. Diseñala suponiendo que en alguna inversión te vas a equivocar.
Porque ocurrirá.
Puedes investigar muchísimo y aun así comprar una criptomoneda que termine funcionando peor de lo que esperabas.
Puedes infravalorar un riesgo.
Puede cambiar la regulación.
Puede aparecer una tecnología mejor.
Puede fallar un proyecto.
O simplemente puedes estar equivocado.
Una cartera bien construida no elimina esos errores. Hace que un error individual no tenga capacidad para destrozar todo el plan.
Por eso no empezaría buscando “las cinco mejores criptomonedas para mi cartera”.
Empezaría por otro sitio:
- ¿Cuánto dinero quiero exponer a cripto?
- ¿Qué función va a tener cada posición?
- ¿Cuánto puede pesar como máximo?
- ¿Cómo voy a comprar?
- ¿Cuándo voy a revisar mi decisión?
- ¿Qué tendría que ocurrir para cambiar de opinión?
Cuando tienes eso claro, elegir las criptomonedas es bastante más fácil.
Y ya tenemos la base para la siguiente lección.
Porque construir una cartera y diversificarla no son exactamente lo mismo. Puedes tener diez criptomonedas que dependan prácticamente de los mismos riesgos.
Eso es justo lo que vamos a resolver ahora en cómo diversificar una cartera de criptomonedas.











