Para ir al grano: la mayoría de errores empiezan antes de comprar
Hay una idea que me gustaría que te quedaras de esta lección:
una buena inversión no empieza encontrando una criptomoneda que pueda subir mucho. Empieza decidiendo qué tendría que ser verdad para que tuviera sentido comprarla.
Después vienen el precio, el momento de entrada y todo lo demás.
Los errores que más vigilaría son estos:
- comprar por FOMO después de una subida;
- invertir en algo que realmente no entiendes;
- confundir precio por token con valoración;
- meter una cantidad demasiado grande;
- diversificar sin diversificar de verdad;
- promediar pérdidas automáticamente;
- no saber si estás invirtiendo o haciendo trading;
- ignorar liquidez, comisiones y tipo de orden;
- utilizar apalancamiento sin entender lo rápido que puede jugar en tu contra;
- dejar la seguridad para después.
No necesitas acertar siempre para invertir bien.
Necesitas evitar que un solo error sea lo suficientemente grande como para destrozar todo lo que habías hecho bien hasta entonces.
Los errores que suelen empezar antes de pulsar “comprar”
1. Comprar porque está subiendo
Probablemente sea el error más humano de todos.
Una criptomoneda sube un 30 %, luego otro 20 %, empieza a aparecer por todas partes y de repente parece evidente que hay que tenerla.
Eso es el FOMO: miedo a quedarte fuera.
El problema no es comprar algo que está subiendo. Un activo puede haber subido mucho y seguir siendo una inversión interesante.
El problema es que la subida se convierta en tu principal argumento para comprar.
Hay una pregunta sencilla que puede ayudarte:
Si mañana nadie hablara de esta criptomoneda y su gráfico desapareciese de mi pantalla, ¿seguiría teniendo una razón para querer comprarla?
Si la respuesta es no, probablemente estás reaccionando al precio más que analizando la inversión.
Y cuidado con otra trampa mental: cuando compras después de una subida muy fuerte, es fácil justificar cualquier caída posterior diciendo que “volverá a subir”.
Puede ocurrir.
Pero también puede no hacerlo.
2. Comprar una criptomoneda que no sabes explicar
No necesitas convertirte en desarrollador blockchain para invertir en cripto.
Pero sí deberías ser capaz de explicar, con palabras normales:
- qué estás comprando;
- para qué sirve;
- por qué alguien podría querer utilizarlo o poseerlo;
- de dónde viene la demanda;
- cómo se emiten nuevos tokens;
- qué podría hacer que tu tesis fuese incorrecta.
Si solo puedes explicar tu inversión diciendo que “tiene una comunidad enorme”, “el proyecto tiene buenos partners” o “un analista cree que hará un x10”, yo todavía no tendría suficiente.
Especialmente con altcoins.
En muchas criptomonedas necesitas mirar también la oferta circulante, futuros desbloqueos de tokens, concentración en unas pocas wallets, incentivos del equipo o inversores iniciales y competencia.
No voy a desarrollar todo eso aquí porque tienes una lección dedicada a cómo analizar una criptomoneda antes de invertir.
Mi regla sería bastante sencilla: si no puedes explicar por qué quieres poseer un activo sin mencionar su precio futuro, necesitas investigar más.
3. Pensar que una criptomoneda de 0,01 € está “más barata” que una de 1.000 €
Esta confusión aparece muchísimo.
El precio de una unidad por sí solo prácticamente no te dice si una criptomoneda está cara o barata.
Imagina dos proyectos:
| Proyecto | Precio por token | Tokens en circulación | Capitalización |
|---|---|---|---|
| Cripto A | 0,01 € | 100.000 millones | 1.000 millones € |
| Cripto B | 1.000 € | 100.000 | 100 millones € |
La Cripto A cuesta solo un céntimo por token.
Pero su valoración total es diez veces mayor.
Por eso comprar una moneda simplemente porque “todavía vale céntimos” no tiene demasiado sentido.
Y hay otro paso más: tampoco basta con mirar únicamente la capitalización actual. Si todavía quedan enormes cantidades de tokens por entrar en circulación, su valoración completamente diluida puede contar una historia bastante diferente.
Si quieres entender bien esta parte, tienes la lección sobre qué significa la capitalización de mercado en criptomonedas.
4. Invertir tanto que una caída normal te obliga a tomar malas decisiones
Este error me parece mucho más importante de lo que suele parecer.
No existe una cantidad universal que sea “correcta” para invertir en criptomonedas.
Lo relevante es qué supone esa cantidad para ti.
Imagina que inviertes 1.000 €.
Para una persona pueden ser ahorros que no necesita durante muchos años. Para otra, el dinero con el que iba a pagar gastos dentro de tres meses.
Son los mismos 1.000 €.
El riesgo personal no tiene nada que ver.
Además, en cripto debes asumir que pueden producirse caídas muy fuertes. Y las matemáticas de las pérdidas son bastante crueles:
| Si tu inversión cae… | Necesita subir después… | Para volver al punto inicial |
|---|---|---|
| 20 % | 25 % | Sí |
| 50 % | 100 % | Sí |
| 80 % | 400 % | Sí |
| 90 % | 900 % | Sí |
Una caída del 50 % no se recupera con una subida del 50 %.
Si pasas de 1.000 € a 500 €, necesitas duplicar esos 500 € para volver a 1.000 €.
Esto cambia mucho cómo deberías pensar el tamaño de una posición.
Puedes profundizar tanto en cuánto dinero invertir en criptomonedas como en la lección específica sobre los riesgos de invertir en criptomonedas.
Tener una cartera no significa tener una estrategia
Comprar varias criptomonedas da una agradable sensación de que estás haciendo algo sofisticado.
No necesariamente.
5. Confundir tener muchas criptomonedas con estar diversificado
Tener Bitcoin, Ethereum y ocho altcoins no significa automáticamente tener una cartera bien diversificada.
Puedes tener diez activos diferentes que reaccionen prácticamente al mismo factor.
Por ejemplo, si buena parte de tu cartera está formada por altcoins pequeñas y llega un periodo de fuerte aversión al riesgo, es perfectamente posible que muchas caigan a la vez.
Ese es el problema.
Diversificación no significa contar cuántos nombres diferentes aparecen en tu cartera.
Significa entender qué riesgos estás acumulando.
También existe el extremo contrario: comprar veinte o treinta tokens “por si alguno hace un x100”.
A mí eso me parece más próximo a repartir apuestas que a construir una tesis de inversión.
Si quieres ordenar esta parte, empezaría por cómo crear una cartera de criptomonedas y después vería cómo diversificar una cartera cripto.
Son dos cosas relacionadas, pero no exactamente iguales.
6. Promediar a la baja simplemente porque el precio ha caído
“Ha bajado un 40 %, así que ahora está mucho más barata.”
Cuidado.
Puede estar más barata en precio y ser una inversión mucho peor.
Imagina que compraste porque esperabas que un protocolo consiguiera adopción. Seis meses después, el número de usuarios cae, un competidor está ganando mercado, se acercan grandes desbloqueos de tokens y el precio ha perdido un 60 %.
Comprar más únicamente porque ahora cuesta menos no es una estrategia.
La pregunta debería ser:
¿La tesis sigue siendo igual, mejor o peor que cuando compré?
Promediar puede tener mucho sentido cuando forma parte de un plan.
De hecho, una forma de reducir la obsesión por acertar exactamente el momento de entrada es utilizar DCA en criptomonedas, haciendo aportaciones periódicas previamente definidas.
Pero DCA y “seguir comprando porque no quiero aceptar que quizá me equivoqué” son dos cosas completamente distintas.
7. No saber si eres inversor o trader hasta que el precio se mueve
Este error tiene una forma bastante curiosa.
Compras pensando:
“Voy a mantener esto durante cinco años.”
Tres días después cae un 12 %:
“Quizá debería vender antes de que siga bajando.”
Luego recupera:
“Sabía que había que mantener.”
Sube un 30 %:
“Podría vender y volver a entrar más abajo.”
Sin darte cuenta has cambiado de estrategia cuatro veces.
Antes de comprar necesitas al menos una idea aproximada de:
- por qué estás entrando;
- qué horizonte tienes;
- qué podría hacerte vender;
- qué información invalidaría tu tesis;
- cuánto peso máximo quieres darle;
- si vas a realizar nuevas aportaciones.
No hace falta escribir un documento de quince páginas.
Pero sí necesitas algo mejor que “ya veré”.
Porque cuando no existe un plan previo, el precio acaba escribiendo el plan por ti.
Los errores que aparecen al ejecutar la inversión
Puedes tener una tesis razonable y aun así complicarla bastante al comprar.
8. Ignorar liquidez, spread, comisiones y tipo de orden
Comprar una criptomoneda no consiste únicamente en mirar el precio que aparece en pantalla.
También importa cómo ejecutas la operación.
En activos líquidos como Bitcoin o Ethereum esto suele resultar más sencillo. En tokens pequeños puede haber bastante diferencia entre el último precio mostrado y el precio real al que consigues ejecutar una orden grande.
Ahí aparecen conceptos como:
- spread;
- profundidad del libro de órdenes;
- slippage;
- comisión de compraventa;
- orden de mercado;
- orden limitada.
Pongamos un ejemplo hipotético.
Si compras 1.000 € y pagas un 0,25 % al entrar y otro 0,25 % al salir, ya tienes 5 € de costes únicamente por esas dos operaciones.
Añade spread y posibles deslizamientos y el coste real aumenta.
Una operación aislada puede no cambiar nada.
Repite el proceso cincuenta veces y sí empieza a importar.
Si todavía no tienes clara la diferencia, en el curso explico orden de mercado vs. orden limitada con más detalle.
9. Introducir apalancamiento cuando todavía estás aprendiendo a invertir
Una criptomoneda puede caer un 10 %, recuperarse una semana después y tu tesis de largo plazo no haber cambiado absolutamente nada.
Con apalancamiento, esa misma caída puede sacarte de la posición antes de que exista recuperación alguna.
Ese es el problema.
No necesitas que tu idea sea incorrecta.
Puede bastar con que el mercado se mueva demasiado en contra antes de darte la razón.
Además, el apalancamiento añade liquidaciones, costes de financiación y una presión psicológica completamente diferente.
Si estás aprendiendo a invertir en criptomonedas, yo separaría muchísimo ambas cosas:
comprar un activo porque crees que puede tener valor a largo plazo no es lo mismo que operar movimientos de precio con dinero prestado.
Y no hay ninguna obligación de complicarlo.
10. Pensar en seguridad después de haber acumulado una cantidad importante
Aquí voy a ser breve porque estás dentro del módulo de seguridad del curso y ya hemos dedicado varias lecciones enteras al tema.
Pero sería absurdo escribir una guía sobre errores al invertir en criptomonedas sin mencionarlo.
Puedes acertar con Bitcoin.
Puedes acertar con el momento.
Puedes gestionar perfectamente el tamaño de tu posición.
Y después puedes perderlo todo por una contraseña reutilizada, una seed phrase mal guardada, un phishing o una transferencia realizada por la red equivocada.
La seguridad no mejora la rentabilidad.
Hace posible conservarla.
Como mínimo, revisaría autenticación en dos pasos, contraseñas únicas, dispositivos, direcciones de retirada y custodia. Para hacerlo bien, tienes la guía completa sobre seguridad en criptomonedas y cómo evitar que te las roben.
Y si vienes siguiendo el curso en orden, acabamos de tratar precisamente qué ocurre si pierdes las claves de tu wallet.
Aquí no merece la pena improvisar.
Una comprobación de 60 segundos antes de comprar cualquier criptomoneda
Si tuviera que condensar toda esta lección en algo que puedas utilizar de verdad, sería esto.
Antes de realizar una compra, intenta responder estas ocho preguntas:
- ¿Qué estoy comprando exactamente?
No el ticker. El activo y para qué existe. - ¿Por qué quiero comprarlo?
“Porque está subiendo” no cuenta. - ¿Qué tendría que ocurrir para que mi tesis fuese incorrecta?
Si la respuesta es “nada”, probablemente no tienes una tesis: tienes fe. - ¿Cuánto puedo perder sin que cambie mi vida financiera?
No pienses únicamente en cuánto puedes ganar. - ¿Qué porcentaje representa dentro de mi cartera?
Una buena idea también puede tener un tamaño absurdo. - ¿Entiendo su valoración y oferta de tokens?
Especialmente si estás comprando una altcoin. - ¿Dónde voy a comprarla y dónde voy a custodiarla?
Son dos decisiones diferentes. - ¿Qué haré si cae un 50 %? ¿Y si sube un 100 %?
Es mucho mejor pensarlo ahora que descubrir tu estrategia con el mercado moviéndose.
No hace falta que todas las respuestas sean perfectas.
Pero si no puedes contestar varias de ellas, mi siguiente paso no sería comprar.
Sería seguir investigando.
Elegir mal el exchange también puede convertirse en un error
El exchange es una herramienta.
Y yo no elegiría una herramienta financiera únicamente porque tenga una promoción bonita.
Miraría primero quién está detrás, autorización, costes, liquidez, facilidad de uso, retiradas, activos disponibles y las medidas de seguridad.
En España este punto tiene ahora todavía más importancia: la CNMV señala que, desde el 1 de julio de 2026, los proveedores que presten servicios de criptoactivos deben contar con autorización MiCA de la CNMV o de otra autoridad competente de la Unión Europea.
Para empezar a comprar criptomonedas, mi recomendación es Bitvavo. Bitvavo B.V. cuenta con licencia de la autoridad neerlandesa AFM como proveedor de servicios de criptoactivos bajo MiCA. Eso no hace que invertir en criptomonedas sea seguro —el riesgo de mercado sigue siendo tuyo—, pero sí es una de las comprobaciones que yo exigiría a una plataforma con la que voy a mover dinero.
Puedes abrir tu cuenta en Bitvavo desde este enlace.
La promoción de bienvenida asociada al enlace puede cambiar. Bitvavo indica actualmente que los nuevos usuarios que llegan mediante un enlace válido de afiliado o referido pueden operar hasta 10.000 € sin comisiones de trading durante los primeros siete días y que, dependiendo de la campaña, puede existir además una recompensa en euros o criptomonedas. La oferta exacta y sus requisitos aparecen durante el registro y en la app.
Yo consideraría esa promoción un extra.
Nunca compraría una criptomoneda ni elegiría un exchange únicamente por el regalo de bienvenida.
Si evitas estos errores, ya has avanzado bastante
No necesitas descubrir la próxima criptomoneda que haga un x50 para mejorar como inversor.
A veces avanzar consiste simplemente en dejar de cometer errores evitables.
No comprar lo que no entiendes.
No perseguir cada subida.
No invertir una cantidad que te obligue a mirar el precio cada diez minutos.
No confundir diversificación con coleccionar altcoins.
No convertir cada caída en una excusa para comprar más.
Y, sobre todo, no asumir un riesgo que todavía no sabes explicar.
Para mí, ahí empieza una forma mucho más sensata de acercarse a las criptomonedas.
Ahora que hemos terminado el módulo de seguridad, toca una pregunta bastante más grande: sabiendo cómo funciona este mercado, sus oportunidades y también sus riesgos, ¿merece realmente la pena tener criptomonedas como inversión?
Eso es exactamente lo que vamos a resolver en la siguiente lección.
→ Siguiente lección: ¿es buena idea invertir en criptomonedas?











