Para ir al grano
- Para mí, Bitcoin tiene una de las tesis de largo plazo más interesantes dentro del mundo cripto, pero sigue siendo una inversión de riesgo muy alto.
- Su escasez importa, pero la escasez sin demanda no crea valor por sí sola.
- Un horizonte largo no impide que puedas sufrir caídas del 50 %, 70 % o incluso más durante el camino.
- Antes de preguntarte cuánto puede valer Bitcoin dentro de diez años, preguntaría cuánto podrías soportar perder sin romper tu estrategia.
Qué estás comprando realmente cuando inviertes en Bitcoin a largo plazo
Una acción representa una parte de una empresa. Puedes estudiar ventas, beneficios, deuda, márgenes o flujos de caja.
Bitcoin es otra cosa.
No genera beneficios empresariales, dividendos ni flujos de caja que puedas descontar para calcular un valor razonable como harías con una compañía. CFA Institute y Fidelity Digital Assets señalan precisamente esta dificultad: su valoración depende mucho más de la oferta, la demanda, la adopción y de cuánto valor otorgue el mercado a sus propiedades monetarias.
Si todavía no tienes clara la parte técnica, antes seguiría por qué es Bitcoin y cómo funciona. Aquí doy esa base por entendida.
La tesis de inversión la resumiría así:
| Parte de la tesis | Por qué puede ser valiosa | Qué podría salir mal |
|---|---|---|
| Oferta limitada | Bitcoin tiene una política de emisión conocida y un límite próximo a 21 millones de BTC | Que exista escasez no obliga a nadie a querer comprarlo |
| Red descentralizada | No depende de los resultados de una empresa ni de un banco central concreto | Problemas tecnológicos, de seguridad o pérdida de confianza en la red |
| Adopción | Más usuarios, capital e infraestructura pueden aumentar la demanda | Que la adopción se estanque o aparezcan alternativas mejores |
| Activo monetario global | Puede transferirse y mantenerse sin depender de un emisor soberano | Regulación, restricciones de acceso o cambios en la percepción de su utilidad |
| Liquidez | Un mercado más profundo facilita comprar, vender y construir productos financieros alrededor | La liquidez también puede salir rápidamente durante periodos de pánico |
El límite de oferta no es una promesa comercial. Está incorporado en las reglas de Bitcoin: la emisión se va reduciendo mediante halvings y la oferta total converge hacia los 21 millones de BTC.
Pero quiero insistir en algo porque aquí se comete uno de los errores más habituales al analizar Bitcoin.
Algo puede ser muy escaso y no valer absolutamente nada.
Puedes crear mañana una colección de tres piedras irrepetibles. Su oferta será todavía más limitada que la de Bitcoin. El problema es encontrar demanda.
Por eso yo nunca basaría una tesis de Bitcoin únicamente en “solo habrá 21 millones”.
Lo interesante aparece cuando juntas esa escasez con una red que lleva años funcionando, liquidez global, infraestructura financiera y una demanda que potencialmente puede seguir creciendo.
Por qué la tesis de Bitcoin a largo plazo me parece interesante
Hay muchas narrativas alrededor de Bitcoin. Algunas tienen bastante sentido y otras se estiran más de la cuenta.
Yo separaría la tesis de largo plazo del ruido de precio.
El argumento más sencillo es económico: la oferta futura está extraordinariamente restringida y la demanda no lo está.
Si dentro de diez o veinte años más personas quieren conservar Bitcoin y la oferta disponible apenas puede reaccionar creando nuevas monedas, el ajuste tiene que producirse principalmente a través del precio.
BlackRock lo plantea de una manera parecida: dado que Bitcoin no tiene flujos de caja con los que estimar una rentabilidad futura, la adopción acaba siendo una variable central para entender su caso de inversión.
Y la infraestructura para acceder a Bitcoin ha cambiado mucho.
El 10 de enero de 2024, la SEC estadounidense aprobó la cotización de varios productos negociados en bolsa respaldados por Bitcoin al contado. Eso facilitó que determinados inversores pudieran obtener exposición utilizando canales financieros tradicionales. La propia SEC dejó claro, eso sí, que aprobar esos productos no equivalía a aprobar ni recomendar Bitcoin como inversión.
Ese matiz resume bastante bien cómo lo veo.
Una mayor institucionalización puede mejorar acceso, liquidez y legitimidad.
No convierte Bitcoin en renta fija.
Tampoco compraría demasiado el argumento de que cada halving tiene que provocar automáticamente otro mercado alcista. Reducir la nueva oferta puede ser favorable si existe demanda suficiente, pero un halving no puede obligar a aparecer compradores.
Para mí, una tesis seria necesita algo más que mirar un calendario y esperar cuatro años.
Necesita que Bitcoin continúe siendo percibido como un activo monetario útil, escaso y difícil de alterar; que siga existiendo demanda real y que la red conserve las características que precisamente hacen interesante poseerlo.
El verdadero examen del largo plazo llega cuando Bitcoin cae un 70 %
Es muy fácil considerarte inversor a largo plazo mientras Bitcoin sube.
La prueba llega cuando tu cartera se pone roja durante meses.
Bitcoin ya ha vivido caídas extraordinariamente profundas. Wells Fargo calcula un descenso aproximado del 83 % desde el máximo de diciembre de 2017 hasta el mínimo de diciembre de 2018, y otro cercano al 77 % entre noviembre de 2021 y noviembre de 2022.
Y aquí los porcentajes engañan bastante.
Imagina que inviertes 10.000 €.
| Caída de Bitcoin | Te quedarían | Subida necesaria para volver a 10.000 € |
|---|---|---|
| -30 % | 7.000 € | +42,9 % |
| -50 % | 5.000 € | +100 % |
| -70 % | 3.000 € | +233,3 % |
| -80 % | 2.000 € | +400 % |
Una caída del 80 % no se recupera con una subida del 80 %.
Necesitas multiplicar por cinco desde el mínimo.
Por eso me parece mucho más útil estudiar los riesgos de invertir en criptomonedas que consumir predicciones sobre cuánto valdrá Bitcoin en 2030.
El largo plazo te da tiempo.
No te da inmunidad.
Tampoco garantiza que una inversión termine recuperándose simplemente porque esperes suficiente.
Eso es especialmente importante con Bitcoin porque no existe un beneficio empresarial creciente que puedas utilizar como ancla. Si el mercado dejase de valorar sus propiedades monetarias, la tesis podría deteriorarse durante años.
Aquí también intentaría evitar uno de los errores más comunes al invertir en criptomonedas: confundir haber soportado una caída anterior con tener garantizada la recuperación de la siguiente.
El pasado te enseña lo violento que puede ser el camino.
No te firma el resultado futuro.
Cuánto Bitcoin tendría sentido tener: yo empezaría por la caída, no por el porcentaje
Internet está lleno de reglas del tipo “pon un 1 %”, “un 5 % es lo correcto” o “si tienes mucha convicción puedes poner un 20 %”.
No creo que exista un porcentaje mágico.
Dos personas pueden tener exactamente un 10 % de su patrimonio en Bitcoin y estar tomando decisiones completamente distintas según sus ingresos, liquidez, edad, patrimonio, horizonte y capacidad psicológica para soportar pérdidas.
Yo haría el cálculo al revés.
En lugar de preguntarte cuánto Bitcoin quieres tener, imagina primero que cae un 70 %.
¿Qué le ocurre entonces a tu patrimonio?
Suponiendo, solo para aislar el efecto de Bitcoin, que el resto de tu cartera no se mueve:
| Peso de Bitcoin en tu cartera | Impacto de una caída del 70 % de BTC sobre la cartera total |
|---|---|
| 2 % | -1,4 % |
| 5 % | -3,5 % |
| 10 % | -7 % |
| 20 % | -14 % |
| 50 % | -35 % |
Ahora la conversación cambia bastante.
Quizá soportarías perfectamente que un 2 % de tu cartera perdiese un 70 %.
Si Bitcoin representa la mitad de todo tu patrimonio, hablamos de otra historia.
Este ejercicio me parece más útil que copiar el porcentaje de otra persona porque conecta directamente tu convicción con las consecuencias de estar equivocado.
Si quieres trabajar este punto con más detalle, tienes una lección específica sobre cuánto dinero invertir en criptomonedas y otra sobre cómo crear una cartera de criptomonedas.
Una buena posición no es solo aquella que te hace ganar suficiente si Bitcoin funciona.
También tiene que permitirte seguir durmiendo si no lo hace.
Tener una tesis es más importante que tener un precio objetivo
“Bitcoin llegará a X”.
No es una tesis de inversión.
Es una predicción.
Para mantener Bitcoin durante muchos años me parece mucho más interesante saber qué tendría que ocurrir para que dejases de querer mantenerlo.
Yo vigilaría sobre todo si la política monetaria de Bitcoin continúa siendo creíble, si la red mantiene su seguridad y descentralización, si la demanda estructural sigue desarrollándose y si continúa existiendo una razón clara por la que alguien quiera mantener Bitcoin frente a otros activos.
También observaría la accesibilidad.
Que aparezcan mejores custodios, exchanges regulados o vehículos financieros puede facilitar la adopción. Pero acceso y valor no son lo mismo. Tener una autopista estupenda para comprar un activo no convierte automáticamente ese activo en una buena inversión.
Y revisaría mi propia tesis.
Esto parece una tontería, pero no lo es.
Si compraste porque esperabas duplicar tu dinero el año siguiente y después de una caída empiezas a decir que “siempre fue una inversión a veinte años”, no has cambiado de estrategia.
Has cambiado la historia para no reconocer que la primera salió mal.
Por eso me gusta escribir mentalmente la tesis antes de invertir: qué esperas que ocurra, qué riesgos aceptas y qué hechos te harían reconocer que estabas equivocado.
HODL puede ser una estrategia.
HODL a cualquier precio, bajo cualquier circunstancia y sin cuestionar nunca la tesis es otra cosa.
Cómo llevar Bitcoin a una estrategia de largo plazo sin complicarlo demasiado
Una vez que tienes clara la tesis, la ejecución debería ser bastante más aburrida.
Y eso suele ser buena señal.
Si te preocupa entrar justo antes de una caída, puedes repartir las compras en el tiempo. En la lección sobre DCA en criptomonedas explico bien cómo funciona.
Aquí solo quiero dejar claro un matiz: el DCA reduce el riesgo de equivocarte completamente con el momento de entrada; no elimina el riesgo de Bitcoin.
Comprar 100 € al mes de un activo que termina perdiendo valor de forma permanente sigue produciendo pérdidas. La periodicidad no arregla una tesis equivocada.
También separaría inversión de custodia.
Puedes acertar con Bitcoin y aun así tener un problema por gestionar mal tus claves o confiar tus activos a un intermediario inadecuado. Si la cantidad empieza a ser relevante para ti, merece la pena pasar por la lección de cómo guardar criptomonedas de forma segura.
Y si todavía estás en el punto de ejecutar tu primera compra, tienes el proceso completo en cómo comprar criptomonedas paso a paso.
En este curso, la plataforma que recomiendo para comprar Bitcoin es Bitvavo.
Bitvavo obtuvo en 2025 una licencia como proveedor de servicios de criptoactivos bajo MiCA concedida por la autoridad neerlandesa AFM, que le permite prestar sus servicios en la UE bajo ese marco regulatorio.
Esto me parece relevante, especialmente porque la CNMV indica que desde el 1 de julio de 2026 los proveedores que operen en España deben estar autorizados por la CNMV o por otra autoridad competente de la Unión Europea. La propia CNMV recuerda al mismo tiempo que MiCA no elimina riesgos como la volatilidad, la pérdida total del capital o la ausencia de un sistema de indemnización equivalente al de determinados productos financieros tradicionales.
Es decir: que el exchange esté bajo un marco regulado importa.
Pero no hace que Bitcoin deje de ser Bitcoin.
Si quieres abrir una cuenta, puedes hacerlo desde este enlace de Bitvavo. El enlace aplica la promoción de bienvenida que tenga activa la campaña en ese momento.
Bitvavo explica que las condiciones pueden variar según el enlace o campaña utilizada: sus enlaces elegibles pueden incluir volumen de trading sin comisiones durante los primeros días y, dependiendo de la promoción, recompensas adicionales en euros o criptomonedas. Yo revisaría siempre las condiciones que aparezcan al registrarte porque pueden cambiar.
No elegiría cuánto Bitcoin comprar porque exista una promoción.
Primero decides si Bitcoin encaja.
Después buscas una forma razonable de comprarlo.
Ese orden importa.
Mi opinión sobre Bitcoin como inversión a largo plazo
Bitcoin me parece uno de los activos más interesantes que han aparecido en las últimas décadas.
No porque piense que vaya a subir todos los años.
Precisamente su interés está en la combinación de una oferta extraordinariamente rígida, una red monetaria global, ausencia de un emisor central y la posibilidad de que su adopción siga aumentando durante mucho tiempo.
Pero mi tesis no necesita convertir Bitcoin en algo que no es.
No es una inversión segura.
No tiene flujos de caja.
Puede sufrir caídas brutales.
Y tener un horizonte de diez años no convierte automáticamente una mala decisión en una buena.
Por eso, si tuviera que quedarme con una sola idea de esta lección del curso, sería esta:
No preguntes primero cuánto puede ganar Bitcoin. Pregunta cuánto daño puede hacerte si estás equivocado.
Si puedes construir una posición que no destruya tu patrimonio si la tesis falla, pero que tenga un impacto relevante si termina funcionando, empiezas a tener algo mucho más interesante que una apuesta.
Tienes una estrategia.
Si el argumento de Bitcoin que más te interesa es el de reserva de valor, te recomiendo continuar también con Bitcoin vs oro.
Y para seguir el curso en orden, la siguiente lección es criptomonedas vs acciones. Ahí cambia bastante el análisis, porque vamos a enfrentar Bitcoin y otros criptoactivos con inversiones que sí pueden representar empresas, beneficios y flujos de caja.











